ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.


1 de mayo de 2009

DE SUEÑOS Y FANTASÍAS.


Aquella noche no era muy distinta a las demás, como todos los ciclos lunares, aquella gran dama se expresaba radiante ante todo ser humano. Podía verse como se elevaba tras los árboles de las afueras de la ciudad.

Entre tanto, Lucía, aguardaba a que el cansancio, inspirado por sus sueños desvelados, la hicieran viajar en cuerpo y alma hacia un mundo distinto, muy lejos de donde se encontraba. Esa noche tenía lágrimas en los ojos, recorrían sus mejillas frías, en un intento por huir de la pena que llenaba su cuerpo. Ni siquiera la gran dama nocturna, podía confortarla. Apoyada en un gran brazo metálico de color negro, sujetado por patas trasversales y labradas al estilo antiguo, algunas de sus caras intentaron decirle algo. Era imposible, el ruido de su llanto impedía escuchar el consuelo de los labios oxidados, el clamor de las piedras de aquella entrada y el susurro del viento.

Una brisa movió levemente el bajo del pantalón de su pijama, tembló, miró al suelo y sonrió. Con sus delicadas manos secó su cara y se agachó. A través de los barrotes veía el suelo, las baldosas aullaban una tenue y triste melodía. Miles de ojos iluminaron la calle, mostrando los colores del suelo, estaban formando un camino. Lleno de violetas, rojos y blancos, iniciaban un ascenso hacia el cielo. Su destino, algún lugar lejano.

- No las mires – decía el viento mientras pasaba por su cara erizando su piel y elevando su pelo para tapar sus ojos.

- Son malas – decían las caras de las rejas de su balcón.

El ruido de aquellas piedras talladas se hacía cada vez más y más fuerte. Lucía no hacía caso a nada más. Apartó el mechón de pelo de sus ojos y colocó sus pies sobre la barandilla, que daba paso hacia el interior de su habitación. Miró al suelo, y tembló como una niña pequeña asustada. Pero el clamor era más fuerte y la promesa del camino la invitaba a continuar.

El fulgor la brisa se volvió aún más potente, hacía cantar a los agujeros de la fachada como una flauta al pasar, los árboles, en un intento por evitar su partida, soltaron sus flores rosadas y blancas, intentando formar una cubierta efímera de agradables olores.

Colocó sus brazos en cruz, las palmas de sus manos miraban al suelo, cerró los ojos y dio un paso al vacío. Notaba como el abismo se escapaba entre los dedos de sus pies, sentía las vibraciones de un canto amargo, las ramas de los árboles arañaban su cara, intentaban cogerla, pero sus dedos se rompían cuando rozaban el cuerpo de la chica. Le faltaba poco para llegar hasta el gran camino. Su corazón latía despavorido, notaba como quería volver a la habitación, intentaba trepar por su garganta para volar a la calidez de sus sábanas de seda.

Algo invadió su espacio durante su llegada al camino, la envolvió en un dulce canto de hojas frescas y pétalos cubiertos de rocío. Abrió los ojos y volvía a encontrarse en su balcón. El suelo estaba frío, su ropa deshilachada, algunos arañazos empezaron a soltar lágrimas del elixir de la vida. Allí estaba, de pie, con los ojos cerrados y los brazos elevados a la altura de los hombros, mirando al cielo con los párpados cerrados. Respiró hondo antes de vislumbrar el camino y…. Nada, continuaba en el mismo mundo de siempre, no había alcanzado el camino que le mostraba la noche. Algunas risas delataron su error, miles de enanos vestidos de negro, corrían por las calles mofándose de ella.


Inspiró fuertemente, quería sentir los olores que la noche de verano le ofrecía, y pensó unos instantes, bajó los brazos y atusó su húmedo pelo. Miró de nuevo a la luna y notó una pequeña sonrisa en su luz. Se encontraba a salvo, en su guarida y mundo propios.

- ¡Buenas noches! – gritó al cielo estrellado, mandó un beso a la luna y se acostó en su cama.

Todavía notaba el eco de su voz cuando el sueño la invadió hasta la mañana siguiente.

8 cosas que decirte:

aLba (*) dijo...

a mi me encantaria poseer la luna :)

Druida de noche dijo...

El viento habla, susurra levitaciones, y transporta a sitios inesperados. La luna conoce al viento y sonríe cuando él se aplica a hacer sus travesuras en mujeres de pieles suaves, sus predilectas...

Rocío. dijo...

Tendriamos que ser mas como la Luna, que alumbra pero no quema, que acuna y no molesta. Y te hace soñar.......... Muy bonito el cuentecillo cuñadis. Una soñarrera que me ha entrao!
Besos guapa!

Silderia dijo...

Alba: Bienvenida a este rincón. La luna se le pedí una vez a mi novio y me regaló un relato. Creo que fue mejor que laluna.

Druida: esto está habierto a miles de interpretaciones, la luna, un ser inerte fantántico para soñar.

Cuñadita: Espero que puedas dormir bien después de la soñarera.

Un beso a todas.

sangreybesos dijo...

Sí quieres, cogemos una muda limpia y nos vamos a la Luna a pasar el finde...

Un cuentito como muy etéreo, vida.

Silderia dijo...

Todavía no me has enseñado la parcela a todo esto.

Edu dijo...

Que bello relato, impregnado de suaves contornos de palabras y expuesto de contextos y hechos, de protagonistas y Lucia, con un toque de luz, perfilado con el teclado de las letras.
Un Saludo.

Silderia dijo...

Me agrada que te guste el relato. En lo de lucía no había caído, o quizás subconscientemente si. El caso es que hasta que tú no me lo has dicho no he caido.
Un Abrazo.