ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.


14 de agosto de 2008

Selene. Capítulo XXII.

CAPÍTULO XXII: TE QUIERO BRUJA.
Ambos titanes cruzaban miradas de furia, Víctor cerraba los puños y echaba los hombros hacia atrás. Luis, por su parte, estaba quieto, rígido, con las manos cerradas y apuntando hacia el suelo. Lo escudriñaba rápidamente, quería saber quién había roto su velada con Selene, aquella dulzura oculta que había embargado su corazón y a quien le regalaba su alma una y otra vez.

Selene se encontraba en medio de ambos, parecían diablos enzarzados en una lucha de honor, pero nada iba más lejos de la realidad. Sospechaba porqué había venido a buscarla y sabía que, a pesar de no conocer a su enamorado, no tendría su bendición. Los motivos estaban claros para ella, a pesar de ello, le costaría miles de explicaciones para poder aclarar todo esto.

- Retírate de mi prometida. – Dice Víctor muy enfadado y refunfuñando.

- Creo que no va a ser posible. – Le responde Luis fríamente. Mira a Selene y dice incrédulo. – Su prometida.

Yu hace un gesto con las manos y provoca que su burbuja la lleve hasta la habitación contigua, atraviesa la pared como si de un fantasma se tratara. Mira al suelo y ve cómo ambos contendientes permanecen rígidos, en sus posturas iníciales, desafiándose el uno al otro con la mirada. No hay respuesta por parte de ninguno de los dos, el silencio es abismal y la tensión podría ser cortada con una sierra mecánica, no sin evitar que ambos salieran despedidos como gomas en direcciones opuestas.

- ¡Apártate! – Dice por fin el infiltrado. – Tengo que hablar con Selene.

- Eso no va a ser posible. – Le desafía Luis. – Ella sin mi no se queda a solas contigo.

- Creo que Mi novio, - dice la afectada con retintín. – tiene razón. ¡Vete por donde has venido!, ya te he dicho que no quiero hablar contigo.

- ¡Oh! dulce Selene. – Dice Víctor relajando la postura y acercándose a ella. – No sabes lo que te conviene. ¡Vuelve conmigo al paraíso! – Le acaricia el mentón.

La respuesta no se hace esperar, Luís le aparta la mano bruscamente obteniendo como respuesta un puñetazo. La jugada ha sido fallida ya que Yu, desde lo alto de su burbuja, lo eleva hasta ella en un abrir y cerrar de ojos.

- Si no tuvieras la ayuda de esa bruja sabrías lo que es meterse conmigo. – Le grita el agresor.

- Tu si que no sabes lo que es meterse conmigo. – Dice una voz que no procede de este mundo.

Víctor mantiene la compostura, pero no puede evitar que se le ericen los pelos del cogote. Mira a Selene, no es capaz de reconocerla. Miles de llamas cubren su cuerpo y su pelo, negro como las noches sin luna, se eleva hasta el infinito. Levanta su blanquecino brazo y le muestra la palma de su mano a aquel indeseado.

- Te advertí que te fueras. – Le dice aquel demonio iracundo.

- ¿Esto es otro de tus caprichos? – Desafía la visita a la dueña de la casa. – No puedes conmigo, y lo sabes.

- Quizás en otros tiempos. - Le muestra unos colmillos vampíricos en una sonrisa burlona. - Te doy una última oportunidad. ¡Vete de mi casa!

Luis lo contempla todo desde lo alto, junto a la compañera de piso de Selene. Está asombrado, donde cualquiera hubiera salido corriendo despavorido, aquel individuo remilgado la sigue desafiando. Suda mucho, las gotas le caen por la punta de la nariz. Mira a Yu, pero esta simplemente se encoje de hombros y lo mira con cara de circunstancias.

- ¿No querías conocer nuestro mundo? – Se dirige a él tímidamente. – Pues mira.- Señala en suelo en un gesto violento.

- Vosotras no sois humanas ¿verdad? – Dice después de rascarse los ojos.

- Algo así, lo cierto es que podemos morir como cualquier otro humano, pero tenemos una especie de don. – Le responde ella como si fuera una niña pequeña.

- ¿Dónde está Selene?

- Ahí abajo, ¿no la ves? – Le señala al suelo. – Es que está un poco enfadada.

- Recuérdame que nunca la contradiga. – Responde. – ¡Sería terrible! Creo que ningún seguro nos cubriría los destrozos.

Fue casi imperceptible, pero así fue como ocurrió. Un gran estruendo llenó la habitación provocando una ola expansiva. Lo único que hubo que lamentar fue que el visitante saliera tan rápido como un rayo; sus pies a penas tocaban el suelo, un grito iracundo pasó a convertirse en un leve murmullo que se iba apagando más y más. Tras él la puerta se cerró de un portazo y todo volvió a la normalidad.

Mientras los dos ángeles sin alas decidían tocar tierra, la figura de Selene iba cobrando su forma original. Su pelo se volvía otra vez terso, sus ojos retomaban su bonito color verde, sus mejillas se sonrojaban de nuevo y el fuego desapareció bajo ella sin dejar rastro.

Ella miró a su espalda para dar la bienvenida a las dos aves.

- Tenía prisa por irse. – Sonríe traviesamente. – Seguro que le ha surgido un asunto de última hora.

- Seguro. – Responde Yu siguiéndole el juego. - ¿Te ha dicho que volvería?

- No. – Se mira el pijama. – Pero seguro que lo hará.

- ¿Alguien puede decirme qué está pasando aquí? – Grita Luis para que le hagan caso. – Acabas de convertirte en un demonio, he volado en una burbuja por el techo con Yu, ese tío ni se ha inmutado al verte. – Señala diferentes partes de la habitación y a ellas dos conforme habla. - ¿Qué sois? ¿Por qué no ha venido nadie al escuchar el estruendo?, esto no está pasando ¿a que no? Todavía estoy dentro de la nevera tapado por una hoja de lechuga.

Ambas se ríen, de la última frase. Pero Selene está muy preocupada por Luis, sabía que el llevarlo a su mundo iba a traer consecuencias graves.

- Lo cierto es que se lo está tomando bastante bien. ¿No crees? – Le dice Yu.

- Parece que si, ¿por qué no preparas un té? y se lo explico todo. – La mira. – Pero del normal, no tengo ganas de que le den más alucinaciones.

La compañera de piso de Selene obedece sin rechistar, se dirige ágilmente a la cocina. Cuando por fin están solos ella se acerca a su amado, aun muy confuso, y le pide que se sienten en la cama.

- Me pediste que te mostrara mi mundo, pues bien este es. – Le responde. – Pero no te di ciertas explicaciones y creo que ahora las necesitas.

- Me parece que lo que necesito una cerveza. – Responde él.

- Escúchame. – Le coge la cara. – Pasaste el portal junto a mí, tomaste de la copa y ahora ves el mundo al que pertenezco. El ruido no ha alertado a nadie porque ha sonado a miles de kilómetros de aquí. ¡Es solo magia! Y Víctor no se ha asustado al verme porque es uno de nosotros. – Traga saliva. – ¿Lo entiendes ahora?

- No. – Mueve la cabeza confuso. - ¿Y ese bicho que supuestamente eres tú?

- Me transformo cuando me enfado, eso es todo.

- Sigo sin entenderlo.

- Es magia, no puedes entenderlo porque tú no formas parte de ella, pero si puedes disfrutarla. – Sigue explicándose ella. – Incluso podrías llegar a aprender algún que otro truco, ¡no es tan difícil!

- El té. – Interrumpe Yu colocando una bandeja sobre un hueco libre el colchón. - ¿Ha entendido algo? – Se dirige a Selene. - ¿Cómo te encuentras?

- Ahora os vais a sentar las dos y me vais a contar ¿de qué va esto? – Invita a la compañera de Selene a introducirse en la explicación. – ¡Comenzar con la historia! – Coge una taza y le da un sorbo. – ¡Buag!, sigo prefiriendo una cerveza, esto no se ve todos los días. – Sonríe y besa a Selene. – Ya estoy mejor.– Le dice dulcemente. - Te quiero.

2 cosas que decirte:

sangreybesos dijo...

El muchacho tiene razón. Después de presenciar semejante cipote, ¿se va a tomar un té?

Anónimo dijo...

Quisiera preguntarte un par de cosas.

no soy muy diestro en estas paginas, si coincidimos me gustaria hablarte en tiempo real.

el_boomer@hotmail.com

Tengo que decir que es la primera vez que alguien en internet consigue provocar mi curiosidad hasta el punto de intentar comunicarme con esa persona.

Solamente dejate y dejame.