ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.




18 de agosto de 2010

MOMENTOS CREATIVOS.

Como todo el que se dedica a escribir, en momentos de su vida ha tenido bajones creativos, falta de ideas, el atascarse en una historia y no saber como demonios continuarla. Pues bien, eso es lo que me pasa, cada vez que escribo un capítulo más de Selene o se me ocurre algo para un relato, me atasco a mitad del mismo porque, a pesar de saber la forma de acabarlo, no sé como continuarlo y, a pesar de comenzar su escritura, han de pasar muchos días hasta que mis palabras vuelvan a fluir y poder continuar con el mismo. Puede que sea exigencia pura hacia mí misma, que con los años me vuelvo más perfeccionista en ese sentido, el caso es que tengo un pequeño problema de expresión en ese sentido. Escribo una frase, no me gusta, no capta todo lo que quiero decir, me obsesiono y entonces ya si que me atasco de una forma descomunal, me agobio y, entonces, la solución a mi entramado gramatical no llega.

Me siento como cuando viajamos a Ámsterdam, entendía gran parte de lo que me decían, pero me faltaba conocimientos para componer una frase correctamente y hacerme entender, sólo que esta vez es en mi idioma, ¡frustrante! Desde mi punto de vista.

Por ello, antes de caer en nada que se parezca a un parón creativo, he cogido las otras ramas que me gustan. Retomar la máquina de coser, coger modelos antiguos, rehacer la decoración de mi casa, hacer bocetos sobre futuros proyectos y buscar los materiales. Ya que todo no se reduce a hilos y telas, maderas, pistolas de silicona líquida, una sierra de calar y lijas, completan ahora una fase en la que decidido rehacer mi casa mediante el estilo propio de mi mente. Si no lo encuentras en la calle, si el bolsillo no te llega, soy de una condición, hazlo tú mismo, y yo tengo manos igual que el resto, ahora mismo sólo son proyectos que pasarán a papel, intentos de ver algo diferente en mi entorno y buscar la armonía íntima que a todos nos gustaría alcanzar.

Mientras tanto, mi mente consciente se dirige a otros métodos de creación más tangible, pero el subconsciente vive para las letras, como siempre, así que, hasta que todos esos pensamientos ocultos surjan a la luz, poco puedo ofrecer, aunque no os libraréis de mí tan fácilmente.

Mientras buscaré la forma de obtener los materiales y convencer a sangreybesos de que, estas navidades, me regale una sierra de calar, una pistola para pintar las paredes, una lijadora eléctrica o una pistola de silicona líquida. Raro ¿verdad? Pero es que no voy a negar que me encanta la carpintería y, si algo no sale por una vía, lo hará por otra.

10 de agosto de 2010

LAS SECUELAS DE UNA BODA.

¡Con lo tranquila que yo estaba! Os preguntaréis porqué si Silderia lleva una vida a la que le podrían unir muchos denominativos menos tranquila, entre otras cosas porque ella misma, o sea, yo, se encarga de ello.

Pero es que la tranquilidad en la que me baso es una carencia de compromisos, la no existencia de planes premeditados que me hagan regirme a un horario y disponer de mi tiempo como me da la gana, como dice sangreybesos: “el plan es que no hay plan”, y exactamente eso es lo que quiero. Pero por desgracia, cosa que no esperaba que ocurriera hasta septiembre, me han dado ya el álbum de fotos, si ese en el que te recuerda la boda.

Pues bien, después de los constantes recordatorios de la familia sobre el álbum de fotos, el que quieren verlo, que ya lleva unos meses de retraso, sobre cuándo lo vamos a tener, cosa por que ciertamente tenía poca prisa; ahora lo han podido tener en la manos, cuatro meses de espera y aguantar los constantes recordatorios de las fotos para cinco míseros minutos, en los que tienes que estar con ellos, miles de comentarios inoportunos y peticiones sobre dúplicas de las cuales creen que va a pagarlas un ente sobrenatural.

Bueno y queda más, sobre todo cuando tienen tanta impaciencia y ven la sucesión de fotos a la vez que miran al frente. Aunque eso te molesta depende de quien lo esté haciendo, aunque digo yo, no sé es que me ha dado por pensar hoy (espero que no me salga el humo por las orejas) Si no quieres verlo, si lo estás haciendo por compromiso, a mi me da igual que lo mires o no, lo cierto es que me ahorro el volver a ver todas las fotos de nuevo y explicar siempre las mismas cosas, porque todos tienen las mismas preguntas gilipollas respecto del tema: que si el velo era muy largo, que si la plata no se pone el día de la boda de una, que si las uñas eran postizas, que si el velo era muy largo, que si ese paraguas era tuyo, que si no me gustaba esto o lo otro,… ¡Yo te he preguntado! ¡No se ven que las uñas son postizas!, ¡Ah! Y las opiniones sobre ciertos aspectos o detalles que al mundo no le gustan me las paso por el forro de las bragas, a nadie le importan, pero todos tienen que poner la puntilla, por supuesto. ¡Bueno! Y lo mejor de todo es cuando todos se buscan así mismo en una sala donde, menos los contrayentes, están todos sentados y tapados por algo (aunque el primero que pusiera un dedo en la foto me lo comía, literalmente.)

Por fortuna nadie me ha pedido que les deje el álbum en casa para enseñárselo a… que puede ser cualquiera, entre otras cosas porque no lo iba a hacer. Sin embargo, como existe la posibilidad tangible de que eso suceda, en un tiempo bastante próximo, estoy escaneando las fotos, entre otras cosas para que cada uno se saque las copias que les de la gana, a cuenta de su bolsillo. Porque, como todo lo que pasa en esta vida, los que realmente se merecen que le hagas el favor, y ni siquiera te importa que te reembolsen el dinero o no, ni siquiera lo sugieren, el resto intenta sacar tajada de todo.

Lo cierto es que es chiquito el trabajo que me estoy llevando, entre otras cosas porque quiero remodelar algunas, hay personas que insistieron en salir en las que no les correspondían, y hacen alarde de ello, otras sólo quiero sacar una copia de una pequeña parte y en alguna que otra deseo ponerle un toque personal (porque para el que lo piense, si me dan un cd con una marca de agua del álbum, como que tendría que hacer el mismo trabajo.)

Por lo menos el fotógrafo es un auténtico artista, os lo puedo asegurar, para muestra la foto que decora este post. Y para mí, el esperar que esto sea lo último de las consecuencias que se viven después de una boda, a parte de la típica pregunta: ¿y los niños para cuando?

4 de agosto de 2010

TIEMPO PARA MI.

Y llegaron las vacaciones, ansiadas vacaciones, por fortuna o por desgracia se a cavarán pronto, pero todo tiene un fin.

No es que haya salido de mi casa, haya alquilado una habitación de hotel o pensara hacer un viaje. Yo por lo menos no lo he hecho. Sin embargo, el resto del mundo que me rodea si, se han largado a pasar un tiempo de descanso.

No es que me gusta que se vayan y me dejen tranquila (bueno, un poco si), aún así he disfrutado mucho de este tiempo, ya que cansa un poco que casi todos los días tengas algo que hacer, el acompañar a menganito a una cosa, cuidar de tus primas pequeñas, enseñar a mi abuela a manejar internet, llevar algo porque el otro no puede,… El caso es que todos los días me sale algo, menos el que me tomo para limpiar a fondo la casa y evitar que sea una ratonera. ¡Así acabo! Cansada por las tardes y casi sin ganas de nada, por lo menos escribo, eso sí, pero estos días he decidido tomármelos para otras aficiones: terminar de hacer las cortinas de la cocina (que daban un poco de pena verlas zurcidas), jugar a los videojuegos (que requieren mucho tiempo y me gusta dedicarles todo el que quiero), hacer el vago viendo dibujos animados y documentales y, por supuesto, disfrutar de unas mañanas libres encantadoras y sólo para mí.

Ciertamente echo de menos a mi madre y a mi abuela, yendo a comprar las cosas que faltan para la casa y tomarnos algo las tres juntas en un bar de barrio (a veces somos más), disfrutar de mi prima pequeña, y hacer galletas como las de Alicia en el País de las Maravillas las dos juntas, entre otras cosas.

Pero nunca viene de más tomarse un tiempo para disfrutar, una cosa no quita la otra, pero lo cierto es que necesitamos una especie de paréntesis donde disfrutar solos un buen rato a nuestra manera. Y el caso es que ambas se creen que estoy aburrida y solitaria sin hacer nada, ¡con la de cosas que dejo siempre para cuando tenga un día libre!, eso sí, las he dejado para mis cosas. Paso totalmente de hacer esa limpieza a fondo o de arreglar la casa (no es que se me caiga encima, pero una manita de pintura haría milagros. ¡Paso del tema!)

Así que, hasta que vuelva todo mi ajetreo diario, el cual viene con ellas dos, creo que me dedicaré a disfrutar un poco de mi tiempo íntimo.

Nos vemos.