ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.


3 de junio de 2010

LOS NUEVOS DIOSES DEL PUEBLO.

Últimamente está muy de moda todo lo que sea fashion, cool (o cómo demonios se escriba; que me da no más que igual), moderno,… O como demonios quieras nombrarlo. La gente prefiere gastarse dinerales en apariencias que no le corresponden y comprarse cosas que se llevan ese año, aunque sepan que dentro de poco tiempo lo van a colocar dentro del armario y… ¿quién sabe en qué otro momento podrán volver a sacarlo de ahí?

El temor a que te tachen como desfasado o fuera de la moda, es algo que se ha insertado en las cabecitas de mucha gente.

Podríamos decir que la culpa la tiene la tele, ese medio audiovisual que nos da información manipulada y nos dice a quién tenemos que adorar en un momento determinado, pero eso no es cierto. La verdadera falta la tenemos nosotros mismo por hacer caso de todos esos personajillos que aparecen en pantalla y que no tienen dónde caerse muertos.

Las y los horteras del barrio, sin educación o escrúpulos, plagan nuestras pantallas dándonos a entender que la grosería y la carencia total de modales es algo admisible, así como el humillar públicamente a los demás y mentir para conseguir un fin determinado a pesar de las consecuencias que eso lleve.

Sin embargo, otro tipo de personaje, igual de inculto, desinteresado y vacío se han sumado a estas filas, los ricos que no tienen otra en qué entretenerse. Disfrutan cuando la tele los reclama para ir a platós de televisión donde les hacen la pelota (todo lo contrario que a los otros, porque como son ricos, algo podrán sacar de todo ello.) El aburrimiento o la falta de dinero en metálicos (perdón cash, como dicen ellos), son uno de los principales factores que les impulsa a todo ello, unido a una ansiedad por ser admirados como ellos creen que se merecen.

Y el caso no es que intenten fomentar el que todos pueden llegar a eso, por lo menos en mi país, donde nadie tiene el pensamiento de que algún día pueden llegar a tener lo mismo, sino que la envidia, deporte nacional de esta tierra, entra dentro de los hogares.
Consecuencia de todo esto, estos personajillos te miran por encima del hombro, gastan cantidades ingentes en parecer diferentes a lo demás y muestran una actitud, no más que parecida a esos príncipes y princesas de los barrios bajos que salen en ese trozo de cristal líquido o plasma que todos tenemos en nuestro salón (bueno, la mayoría.)

No es que sea la envidia lo que fomenta este post, me da igual que puedas permitirte un gasto tremendo en algo que ni siquiera necesitas, que sus problemas existenciales se basen en comprar un abrigo de visón o un cuadro de Miró, cuando lo único que sabes de él es que pintaba. Lo único que me molesta es la forma en que los demás hablan de ellos. Que si son la encarnación de la moda, los dirigentes de las fiestas y demás chorradas que interesan poco o nada, aunque si es lo suficiente para hacer crecer un ego ya hinchado de por sí.

Hubo algo que me enseñaron desde pequeña, sé feliz con lo que tienes, no envidies nada y esfuérzate por conseguir tus metas. Aunque eso sólo lo practicamos unos pocos.

Bueno, para todos aquellos que sois dioses de la vida, que no estáis satisfechos con lo que tenéis, que el lujo y la ostentación es a lo máximo que se puede llegar, unido a una ferviente necesidad de crear envidia y sacar unas palaras de alago falso al resto, sin interés por escuchar lo que se dice a las espaldas yo os digo una cosa: “Os sacaba una foto mientras estáis haciendo aguas mayores en la intimidad de vuestras casas” (en palabras más fuertes, os sacaba una foto cagando, como se dice vulgar y groseramente, sin tapujos. Ahí, de forma natural). Para que vierais que sois igual que todo el mundo, que todos tenemos que rebajarnos a necesidades toscas y olores nauseabundos una vez al día, por lo menos, y que no estáis más lejos de la tierra que nosotros.

Repito, no es envidia, es simplemente una forma de sacar toda la ira que me entra cuando hago zapping y veo a esos individuos. En esos momentos pienso: “que alguien le dé un guantazo y le devuelva a la realidad”, simplemente y hoy estoy cabreada, me he levantado con el pie izquierdo (como se dice vulgarmente), y todo me molesta. Pero ya estoy mejor sacando todo a relucir, aunque esto no le interese a nadie, sin embargo, yo me he quedado no menos que relajada.

5 cosas que decirte:

Cienideas dijo...

Opino igual que tú... este mundo parece inverso, es muy triste, pero mientras la personas sean tan manipulables, no habrá nada que hacer. Lo único que nos queda es tener esperanza en el futuro.

Y si escribiendo has expulsado toda esa ira, me alegro!

Silderia dijo...

Triste y frustrante a veces cuando ves algo que ellos no ven.

Bienvenido a este rincon.

sangreybesos dijo...

Imagina una exposición fotográfica de famosetes sentados en el inodoro... porque yo era un macaco cuando la Movida Madrileña, que si no...

Jonessy James dijo...

la horrible correntada imparable de masas humanas en UNA ÚNICA DIRECCIÓN

es como para cabrear a cualquiera.
bah, me enferma.

al menos aún hay gente como vos, capaz de pensar a los costados de las cosas.

saludos afectuosos

jonessy

Silderia dijo...

Cariño, te puedo asegurar que yo compraba esas fotos de impresentables cagando para colgarlas en nuestra casa. Sería de un gusto exquisito, como dirían ellos.


Jonessy es que a veces me hierven la sangre y no puedo con ellos.

Besos