Una boda maravillosa, lejos de cualquier protocolo, de alguna que otra seriedad y llena de buenos recuerdos, música y diversión. Tras todo esto, Ámsterdam nos esperaba con sus lindos canales y fachadas de ensueño. Una arquitectura maravillosa llena de encanto y magia, llenaba nuestros corazones haciendo que los ojos se nos abrieran como a unos niños que ven un tiovivo por primera vez, los sueños, las fantasías, las imágenes de otros mundos,… todo se me venía a la cabeza desde el primer instante en que pisé aquel suelo adoquinado, vi los canales y respiré su tranquilidad.
Nos empapamos de su cultura, disfrutamos como niños y vivimos grandes experiencias en la ciudad, lo malo de todo era la vuelta. Las lágrimas luchaban por salir, allí era donde quería quedarme a vivir, pero no puede ser, lo cierto es que en invierno no tiene que ser muy agradable, pero ningún lugar del mundo es perfecto si tú no lo haces (aunque algunos es difícil encontrarles la perfección, por mucho que la busques.)
Si, hemos vuelto, a la rutina de costumbre. Sin embargo, tenía ganas de volver a postrarme delante del blog (os he seguido a todos desde allí, no os valláis a pensar), seguir con las tareas diarias y me buscaré algún entretenimiento a parte, no puedo remediarlo (seguro que no será el niño.)
Jonessy James, me pidió un recuerdo para el blog, lo he traído de miles de formas, alguna que otra foto, quizás algún cuento o relato, alguna que otra historia y, ¡quién sabe lo que mi cabeza puede inventar después de empaparme con aquellos aires nuevos! Lo cierto que ni yo misma controlo mi imaginación, algo haré, de eso estoy segura.
Mientras tanto, me alegro de volver a poder comentar, la rutina diaria nunca mata a nadie (eso es una excusa para mí misma) y hemos descansado de todo el estrés que la boda supuso, por suerte salió todo como nosotros lo planeamos, que no todo el mundo puede decir lo mismo.
Así que sólo puedo decir que me alegra estar en casa, sólo en parte, que me encanta que todo haya terminado y que la vida vuelve a ser tan misteriosa como se me pintaba en un principio, sin planes premeditados y sin nada que pueda hacerme pensar lo contrario.
6 comentarios:
Qué belleza de lugar, me imagino la magia y me pone "piel de gallina", ojalá un día pueda estar.
... iba a decirte algo que noto en tu relato, pero mejor no.
Abrazos!
me sonrojo de solo aparecer en el posteo...
ahora, felicidades, por las dudas, y bienvenida, unque seguro desearías prolongar esos días un poquito más.
cariños, y esperando lo que traigan los nuevos aires
jonessy
Volveremos, cariño... yo también añoro las fachadas, los canales... y el museo de la Heineken...
Mai Puvin: lo que se nota es nostalgia por algo que has conocido y de donde creo que no teníamos que haber regresado, pero siempre te gusta más lo ajeno que lo que tienes aquí. Sólo eso.
Jonessy James: me pediste un recuerdo y te puse una foto del lugar donde estuvimos, esas son las vistas de las que disfrutábamos cada mañana, no te sonrojes, si puedo no me cuesta trabajo cumplir lo que me piden.
A todo esto, la estancia se alargará mucho tiempo, demasiado para unas vacaciones, eso espero. Pero estos espacios son parte importante de nosotros y no queremos dejarlos atrás mucho tiempo.
Cariño: como no ibas a nombrar el museo de la cerveza, seguro que volvemos algún día.
Besos a todos.
Bueno ahora toca lo cotidiano, en donde el amor mas que crearse se consolida...mis mejores deseos del corazon para vosotros dos...que tengais muchas noches de luna y miles madrugadas de rosas, entre cotidianidad y cotidianidad...
Besos
La luna de miel se inició cuando nos vinimos aquí y espero que siga después de firmar el contrato, lo cotidiano nunca ha ido con nosotros y espero que siga así.
Muchas gracias y besos
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