ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.


9 de enero de 2011

LIMITES.

Un límite, una mala palabra, por lo menos para mi. Es una cosa que nunca me ha gustado escuchar, aunque es cierto que todos tenemos un punto donde nuestros nervios explotan y se nos acaba la paciencia, el amor, la bondad, el ser bueno, el odio, la envidia, el miedo, el querer llegar a algo, el cansancio,… Sí ciertamente todo tiene un punto álgido y otro mínimo, pero también es cierto que los podemos alargar un poco con algo de paciencia y fuerza de voluntad. La cual también se nos acaba llegado un límite.

Fastidiosa conclusión ¿verdad? Yo nunca he llegado a comprenderla y eso que tanta retórica es mía y de unos cuantos más, pero nadie me la ha contado para ponerla aquí. Ciertamente todos tenemos un punto de inicio y algún que otro que nos hace desistir, mandarlo todo a tomar por saco (o por donde más te guste) y empezar con algo totalmente nuevo, que llegará a buen puerto o no, dependiendo por completo de lo que estés dispuesto a perder por el camino o si tu balanza de ganancias es mejor que le pérdidas.

“Todo tiene un límite”- una frase popular y hecha, que todo el mundo salta, exhala, dice o nombra, cuando no es capaz de realizar algo o ve a otra persona, que ha superado unas expectativas y se ha rendido algo más por encima de lo que tú harías normalmente. Mi respuesta es puede, pero no lo creo así, soy de un pensamiento muy distinto. Todos tenemos manos, piernas, cuerpo, ojos, mente, imaginación e inteligencia (aunque esto último lo digo con un poco de reticencia al respecto)

¿Qué es un límite personal? Un lugar o línea que no estás dispuesto a cruzar porque te da miedo intentarlo. Vale, no todos valemos para tocar el piano como Mozart, el violín como Moha, escribir como Cortázar, pintar como Velásquez o esculpir un David (que supuestamente es el hombre perfecto, pero yo lo dudo mucho, ya que le faltan muchas cosas, entre otras vello corporal y tamaño del miembro viril. Aunque yo no soy crítica de arte y mi modelo masculino de hombre no es el de todas las mujeres.)

Volviendo al tema, puede que no lo hagas, pero si que aprendas, de una forma creativa o imitativa, que no llegues a su nivel, pero que seas capaz de hacer algo decente. Pero nos da miedo o somos vagos. Entre nosotros, dejé de tocar el violín porque era muy vaga para ponerme a ensayar; y eso que decían que tenía futuro. Lo cierto es que me gustaba más escuchar la música que producirla. Pero lo hice durante dos largos años, toqué en una orquesta y…. No me gustó, conclusión del todo ello, lo dejé volar dentro de mis conocimientos para dejar paso a otro que, a mi parecer, eran más fructíferos. También empecé con las técnicas de pintura y, cuando aprendí lo que deseaba, vi que lo único que me dejaba hacer el profesor era copiar cuadros y no me dejaba expresar mi creatividad, lo dejé y continué yo sola mi camino. Me gusto pintar y expresarme por ese medio, es algo a lo que siempre vuelvo y me gusta, pero no tenía ambiciones con ellas, el profesor era una especie de endiosado y yo me negué a seguir pagándole la manutención.

¿Llegué a mi límite con ello? No, simplemente conseguí lo que deseaba. Entendía algo de música (todavía me acuerdo de cómo hacer sonar algunos acordes), comprendí las diferentes técnicas de pintura y seguía sin entender algunos cuadros. Pero en todo ello me aburrí porque había conseguido lo que deseaba con cada una de estas cosas, me dijeron que podía llegar a ser alguien en esos mundos. Quizás lo hubiera sido, el caso es que no me arrepiento y tampoco conocí mis límites. Por un lado porque yo no me los puse, mi mente me dijo que había cosas que me interesaban más, y, por el otro, nadie es pitonisa para poder decirme a mí lo que puedo o no lograr en esta vida.

Las personas cambian y los intereses con todo esto, pero mi curiosidad no se murió con la decisión que tomé. Y lo mejor de ello, es que sigo sin conocer hasta dónde puedo llegar. ¡Eso es lo mejor de una persona! Cuando no conoce el lugar oculto de esa línea que te dice lo que puede o no puede hacer, dónde empieza la realidad y lo que se confunde con pura imaginación. Mi meta, la pongo yo, me aburro en el camino y descanso bajo un árbol de suelo mullido y hojas frondosas, ¿retomaré ese camino o algún que otro sendero llamará mi atención? Eso es lo que desconozco, al igual si ese nuevo paraje se bifurcará en otros muchos y algunas de esas sendas me retomen de nuevo al lugar donde lo dejé en otro lugar.

Todavía no he visto el final de lo que puedo llegar a conseguir, lo que puedo llegar a hacer. Perezosa sé que seré con algunas cosas, pero con otros puedo llegar un pasito más adelante. Cuando me agote, descansaré por un tiempo indefinido y después volveré a tomar mi camino, mis gustos, mis aficiones, mis intereses. Todavía no estoy interesada en caerme por el abismo de mis propios límites, aunque tampoco he sido capaz de ver dónde se ubican.

8 cosas que decirte:

bixitoluminoso dijo...

me gusta este rincon lleno d eluciernagas diurnas...

No deberías pensar en los limites hasta que no te topes fisicamente con ellos ;)

Tyrande dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tyrande dijo...

Sí, ante todo, el camino es nuestra elección!!

un saludo compañera y enhorabuena me ha gustado mucho su narración!!

Silderia dijo...

bixitoluminoso:los límites sólo existen cuando quieres que esten ahí.

Tyrande: el camino siempre es nuestra elección, la incertidumbre es hacia dónde conducirá.

Un saludo a ambas.

Phoebe dijo...

El límite al que tú te refieres, llegar a hacer algo por miedo, por no querer aventurarse más allá de lo conocido, tengo que decir que lo comprendo. Al menos hasta cierto punto y depende en qué situaciones. Soy de las que piensa que vale la pena intentarlo. Y si no sale bien, ya saldrá mejor. Cuando sea. No creo que haya algo a lo que no podamos llegar. No me digas que no sería interesante saber cuáles son nuestros propios límites...aunque sé que no habría vida terrenal suficiente para descubrirlo.

Pero no puedo dejar de admitir que hay ciertos límites que se traspasan y que te agotan. Y que pueden agotarte para siempre, desgraciadamente. No es mi caso, pero siempre he temido que eso sucediera. Dejar algo y no retomarlo nunca porque te ha cansado. Sin más. No querría llegar a esos extremos.

Un abrazo,

Silderia dijo...

Tienes razon, cuando traspasas uno te agotas, pero te marcas uno más lejano, estupendo. Superado uno ya no tienes problemas en seguir a delante.

Aunque en lo de conocer los límites propios no me hace mucha gracia, me gusta pensar esa frase tan bonita, que he puesto en este lugar, "lo hicieron porque no sabían que era imposible", es fantástica, si no sé donde está ese lugar tampoco puedo parame antes de llegar o evitar traspasar la líneas.

Un beso guapa.

Administrador de Black-fx dijo...

Sabes estar enamorado y leer algunos de tus pensamientos es lo mejor que me puede pasar durante el dia.
Gracias, excelente blog.

Silderia dijo...

Gracias a tí por pasarte por aquí, me alegro que hay te guste este lugar.

Un abrazo, es lo más directo que me han dicho sobre este sitio nunca, me gusta. Gracias de nuevo.