ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.


15 de septiembre de 2010

Selene. Capítulo LXVI.

CAPÍTULO LXVI: VUELTA A CASA.

Un camino lleno de olores almendrados y dulces, acompañaban a los visitantes hacia la villa. El camino de baldosas de colores, formaba una vista no menos que colorida ante los ojos de todo ser ajeno que se atreviera a caminar por aquellos caminos.

Poco tardaron en llegar a la puerta baja, que golpeaba con saña su cerradura por el viento. Thian, seguía muy de cerca a sus dueñas, sin quitar el ojo a ninguno de sus acompañantes, miraba con extrañeza a Luis, el cual le resultaba algo familiar, y a la vez extraño, olía su aroma, intentaba recordar, pero los recelos del amante no permitían que su hocico se acercara a más de medio metro de distancia.

En cambio, los otros dos acompañantes, dejaban una estela de olores agradables y mareantes, que permitían el ver colores extraños al cerrar los ojos. Intentaban acariciarlo, pero les fue casi inútil, el perro, grácil y rápido, se acercaba a sus dueñas pidiendo algo de consuelo frente a unas lágrimas de falso miedo.

- ¿Ves? – dice Yu a Selene -. La vaya abierta y mi cachorrito fuera donde puede perderse.

- Sabes que eso no es posible – le responde Selene -. Este mundo es limitado y poco puede pasarle a Thian, a parte de que coja un resfriado.

- ¡Cachorro! – dice Luis -. ¡Pero si mide más de medio metro!

- 70 centímetros la última vez que lo medí – le responde Yu acariciando al chico -. Y casi dos si se pone de pie sobre sus patas traseras – se agacha para acariciar la cabeza del perro -. ¿Quién es un niño grande?


- Es un cachorro – le dice Selene -. Tiene unos 100 años y todavía le quedan unos pocos para llegar a la edad adulta – le dice mirando al interior del patio, justo al otro lado de la puerta -. Estos perros son muy grandes, casi como Cancerbero. Yu lo encontró cuando no era más grande que su mano y lo trajo a casa, desde entonces ha sido nuestro perro.

- ¿Quién es el niño de mamá? – se escucha decir a Yu.

- ¡Bueno! – dice Selene -. Más de ella que mío.

- Selene – se escucha una voz lejana.

- ¡Mamá! – dicen las hermanas al escuchar el susurro.

Una señora ataviada con piedras brillantes y una túnica de colores oscuros, se acercaba a ellos con paso rápido. Tenía los brazos abiertos y una sonrisa de alegría dibujada en la cara.

- ¡Mis niñas! – les dice cuando está lo suficientemente cerca -. ¡A ver que os vea! ¡Cuánto habéis crecido! – les dice mientras las mira a poca distancia -. Hola Endimión – contesta ella -. Veo que mi hija te ha encontrado por fin – mira hacia la espalda de sus hijas -. Estás un poco cambiado, pero sigues siendo tú – dice con una sonrisa un poco sarcástica – dirige la mirada un poco hacia un lado -. Y… ¿vosotros sois?

- Soy Dulce – responde la abuela -. Y este es mi nieto Fepico.

- De eso nada más que tendrá en nombre – dice Yu susurrando a Selene -. Porque el resto es bastante basto.

- ¡Que te he oído jovencita!

- Yu – le regaña su madre -. No deberías hacer ese tipo de comentarios delante de la persona aludida.

- Si mamá – dice su hija menos bajando la cabeza.

- Yo me llamo Tea.

- ¿Dónde está papá? – le dice Selene impaciente.

- En la casa, arreglando algo de sus asuntos terrenales – contesta con una mirada dulce -. Os ha echado mucho de menos desde que os fuisteis –no le da tiempo a terminar la frase cuando salen las dos corriendo hacia la casa -. ¡Quitaros esa forma terrenal antes de verle! ¡A ver si no os reconoce!

- ¡Si mamá! – gritan a la vez en forma de burla.

- Y vosotros, pasar pasar, estáis en vuestra casa – dice colocando los brazos a modo de invitación -. Seguro que tenéis hambre – los invitados pasan hacia el interior -. Endimión, ¿te sigue gustando el cordero asado a fuego lento?

- No lo sé señora.

- Estupendo – dice ella sonriendo -. Era el plato favorito de Pang – dice entre dientes cuando Luis está a una distancia prudencial.

4 cosas que decirte:

sangreybesos dijo...

¡Dulce! ¡La abuela se llama Dulce! No sé por qué, me imaginaba que su nombre acababa en "dora". Isadora o algo así...

Silderia dijo...

Iba a ponerle Fina, pero es que es menos dulce que fina.

Jonessy James dijo...

genial como siempre, silderia estimadísima. los acompañantes de selene son un plato.

saludos afectuosos

jonessy

Silderia dijo...

Gracias, de todas formas aún queda mucho por contar de esto.
Tu novela si que es buena, engancha bastante.

Besos, Silderia