ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.




30 de octubre de 2009

ESTA VEZ TRES NO SON MULTITUD.

Dentro de pocos días, una tarde como otra cualquiera, no sé en qué demonios estaría pensando, pero me abrí un blog. Lo más seguro es que estuviera bicheando por internet, como hago siempre. Buscando información sobre algo que me hubiera llamado la atención. De lo lo que si estoy segura es que estaba descansando de estudiar aquellas largas e interminables oposiciones, aún faltaban muchos meses para el examen, pero estaba dispuesta a ir a por todas. Tanto era ese afán que tuve que tomarme las cosas un poco más tranquilas.

Seguramente estaba buscando lo que era un blog y di con la página principal de blogger para hacerse un blog. Piqué, creo que me dejé enredar por ello, así que lo abrí. Su aspecto no ha cambiado desde entonces, por lo menos el fondo y alguno de los dibujos que he puesto.

Algunas semanas tardé en colocar las frases que se ven a los lados y, lo cierto, es que cada vez que pienso en cambiar su apariencia no me convence nada. Creo que es que simplemente me gusta como está. Cierto es que pensaba cerrarlo en cuanto acabara la época de estudio desmesurado, concretamente, en cuanto acabaran los exámenes. Pero no ocurrió así.

Como ya he dicho muchas veces, me desahogo escribiendo y las historias que cuento, algunas reales, otras inventadas, no salen de mi cabeza hasta que nos las veo plasmadas en un papel. Así que, en vez de tenerlas en una carpeta perdida de mi ordenador, decidí darlas a conocer al mundo. No es que sean la octava maravilla, pero a mi me gustan y con eso para mí es suficiente.

¿Curioso verdad? El primer año casi no había nada aquí, algunas páginas que explicaban esas largas horas de estudio (puedo aseguraros que eran casi doce diarias), los sentimientos de impotencia y la tristeza que pasaba por mi cuerpo en aquellos momentos. No tenía motivo para ello, pero de vez en cuando paso por esa racha sin motivo alguno. Creo que era porque si me quito tiempo de escribir me muero, simplemente eso. Y me pasa de verdad, necesito algo que me motive para seguir viva, lo cierto es que esto me hace sentir en un mundo real, aunque las cosas que escriba, algunas veces, no tengan nada que ver con lo que nos cruzamos todos los días.

Pues bien, no fue hasta un año después, más o menos, que sangreybesos (ya éramos novios por esa época) no se enteró de que tenía un blog. Casi ningún comentario, un perfil muy poco definido (menos del que tengo ahora) y algún que otro post, poco más podías ver aquí. Era como una especie de diario personal del que nadie sabía nada más. Sólo se conocían algunos relatos épicos. Entonces, mi amado se abrió otro, nació una pareja de blogers que se incitaban mutuamente a escribir historias. Y desde ahí, el resto, la mayor parte de vosotros la conoce, otros acaban de iniciar su recorrido por este mundo perdido donde se cuentan cientos de cosas. Algunas son propias, otras las tomo prestadas, ciertas partes son producto de mi curiosidad o de emociones propiamente humanas, como la ira o un enfado desenfrenado, sentimientos como el amor o la desesperación (lo cierto es que me han dicho que se nota cuando escribo con sentimientos, aunque algunos abogan porque cuando mejor me sale es cuando me enfado.)

Esto es como mi vida personal, a veces pensé dejarlo, olvidarme de ello, pulsar aquel maldito botón que pone cerrar blog y olvidarme de esto y… de pronto alguien que no me conoce, sin saber si quiera lo que pasa por mi mente, me dice algo que me anima. Muchos han sido los comentarios buenos y sólo uno malo. Pero este lugar es libre de censura y de expresión, lo único que se pide es que seas tú mismo. Lo cierto es que puede ser evitable, como cualquier lugar de este mundo.

Ahora cumplo tres años, un día más de noviembre o menos, esto continúa hacia a delante y espero que siga mucho tiempo más. No puedo prometerme a mí misma que publique con la misma asiduidad, ni que todo sea de un buen nivel (lo cierto es que nada es de buen nivel, pero me divierte), pero si que seguiré con ello todo el tiempo que me sea posible, que me esforzaré por buscar cosas nuevas y obtusas, pero, sobre todo ello, que seguiré imaginando como he hecho hasta ahora. Por ello, por mí misma y por todos mis compañeros, Feliz en tu día, feliz bloggeraños.

28 de octubre de 2009

Selene. Capítulo LIX

CAPÍTULO LIX: TRUCO O TRATO.

Hades se encontraba entre el suelo y las garras de Selene. Aquella maravillosa ninfa, producto de adoraciones a una belleza sin igual, estaba convertida en un torbellino de ira y transformada en la peor pesadilla de cualquiera que se preciara de no asustarse fácilmente. Con aquellas garras de plata, apuntaba sin vacilación justo al vientre de su familiar cercano. Lo cual le importaba bastante poco, partícipe en su tragedia, sucedida hace siglos, no estaba dispuesta a olvidar y, mucho menos, a perdonar a aquel ser desprovisto de cualquier sentimiento que pudiera considerarse bueno.

- ¿Dónde está el libro? – le dice con su voz ronca y coreada mientras apunta justo a la boca de su estómago -. No te lo voy a repetir más.

- Querida prima – le dice con voz temblorosa -. Creo que podíamos llegar a un acuerdo.

- Me parece perfecto – le dice con tono monocorde -. Tú me das el libro y yo no te hago trizas.

- ¿Sabes lo que me costaría recomponerme? – le replica.

- Unos cuatrocientos años – le responde sonriendo malévolamente -. Lo mismo que la última vez. Aunque en esta ocasión te aseguro que tardarás un poco más – acerca un poco más el borde afilado de sus uñas a la piel babosa de Hades.

- Ahí – dice Hades cuando las afiladas uñas rozan la piel.

- Creo que todavía sientes dolor – dice Selene abriendo una grieta en su estómago -. Prepárate a chilla como una niña entonces

- ¿No es un poco desmedido todo esto?…, quiero decir, ¿no se está pasando un poco Selene para conseguir el libro? – dice Luis sin retirar la vista.

- ¡Créeme! – le responde Yu apuntando a Hades con la catana -. Si supieras realmente todo lo que le ha hecho no hablarías igual – vuelve la cabeza hacia Endimión -. Se las está cobrando todas – sonríe volviendo a mirar la escena -. Y yo diría que se está quedando un poco corta.

- Chico – se dirige Fepico a Luis comiéndose una magdalena -. Procura no hacerle alguna putada muy gorda a tu novia – le da un bocado al delicioso dulce -. ¡Abuela esto está de muerte! – hace un inciso en su conversación -. Se las gasta de una forma muy mala.

- Lo cierto es que se toma las cosas un poco mal – dice la abuela -. Anda hija toma una magdalena. Están recién hechas – le dice a Yu acercándole la bolsita de tela.

- No gracias – le responde esta sin mirarla.

- Es que estás muy delgada hija – le insiste la abuela -. No te vaya a dar algo con tantas emociones.

- Creo que paso – le vuelve a negar la invitación.

- Deberías cogerlo – le dice Fepico al oído -. Mi abuela no acepta un no en cuestión de dulces.

- Lo dejaré para más tarde señora – le dice Yu -. Es que ahora no tengo hambre.

- Deberías comer algo – le insiste la abuela acercándole la bolsa a la cara -. No te vaya a dar un patatús con tantas emociones.

Yu no responde esta vez, prefiere dejarla por imposible y continuar vigilando la escena. Hades ya cuenta con unos cuatro arañados bien visibles en su estómago, su sangre es de color negro y rojo entremezclada, de aquellas franjas abiertas sale un humo putrefacto que invade toda la habitación.

- Quieres que te haga una escarificación – le dice Selene acercando de nuevo la mano -. No te garantizo un bonito dibujo, pero sí que será para siempre – sonríe con media boca -. Así podrás acordarte de mí toda la vida.

- No podríamos llegar a un acuerdo – le dice Hades nervioso y dolorido -. Yo te digo lo que quieres saber y tú me dejas en paz.

- Es que lo que quiero es el libro – dice remolonamente -. ¿Sabes? – continúa mientras abre un poco más una de las heridas -. Cuando entramos por la puerta eso hubiera sido una buena idea, es más, te lo hubiera podido admitir hace unos minutos. Cuando te hice la primera pregunta, pero ahora estoy demasiado interesada en el libro – dice mientras hace dibujos circulares en la piel de su primo.

- ¿Si te doy el libro olvidamos las rencillas familiares? – le dice Hades intentando salir ganando.

- Ni de coña – le responde enseñándole sus fantásticos colmillos marfil -. Esto no es un juego con el diablo donde ¡tú! Hagas lo que hagas, sales ganando siempre – le dice mientras coge lo que se supone que es una cola y lo levanta boca abajo a la altura de su cabeza -. Aquí la que manda soy yo, mis reglas, mis peticiones y mis tratos y yo salgo ganando siempre – le dice sacudiéndolo -. No estamos en posición de apuestas, es más, nunca apuesto, nunca juego, no me gustan las adivinanzas – se vuelve hacia Yu -. ¡Córtale lo que le queda de cola!

Yu se dispone a actuar, eleva su catana lo más alto que puede, una luz cegadora indica el lugar donde debería de estar la punta.

- Está bien – responde sudando tinta literalmente – el libro lo tiene Perséfone, se lo regalé por nuestro aniversario para que aprendiera algo de cocina – aquel arma mortífera se queda a unos milímetros de la cola -. ¡Créeme por favor! – se echa las manos a la cara -. Llevo siglos con dolor de estómago por sus guisos.

- Pues no creo que la cocina de mi abuela te solucionara el problema chico – incide Fepico.

- Cierto – dice la abuela -. Cada vez que alguien prueba una de esas recetas acaba mal, por no decir casi muerto o… - se toca el labio con el dedo y mira hacia arriba -. Muerto como la última vez – mira sonriendo a Selene -. Le dije a Atila que no era de buen gusto matar así a tanta gente. Tampoco me gustaba él como marido de la hija pequeña de mi hermana.

- ¿Dónde está tu mujer? – le dice Selene acercando la cabeza a su cara.

- En la segunda planta – responde -. La interné porque últimamente no se encontraba muy bien de los nervios.

- Aguantándote a ti no me extraña – le dice Yu.
- ¿Tiene el libro aquí? – continua Selene con el interrogatorio.

- Sí

- Estupendo – responde mirando a Yu -. ¡Córtale la cola!

- Pero…

- No hemos hecho ningún trato primo – le dice mirándolo fijamente -. Tómatelo como un recuerdo. A demás, te he hecho un favor, pensaba destrozarte hasta dejar trozos tan pequeños de ti que no se supiera quién eres.

Aquel filo mágico atraviesa la cola de Hades, la diosa primigenia la guarda a modo de recuerdo en un saco blanco sin fondo. El rey de los infiernos, una vez en el suelo contempla extasiado cómo se aleja su pariente más antigua junto a su hermana, cuando van a salir por la puerta…

- No vayas a perderte por camino prima – le dice burlonamente -. Esto es muy grande.

- Es verdad – Selene se vuelve hacia su primo y lo coge por el cuello -. Vendrás hasta la celda de tu secuestrada esposa… Seguro que se alegra de verte tanto como yo.

- Eso te pasa por bocazas ¡eh! – le dice Luis al pasar por su lado.

- No es conveniente hacerse el valiente en estas situaciones – le dice Fepico -. Después pasa lo que pasa ¡guasón!

- ¡Tú delante! – le dice la abuela a Hades -. Como te escantilles te meto una magdalena especial por el culo – lo mira por encima de las gafas -. Tienen una sorpresa explosiva – sonríe -. Y chocolate… Mis favoritas – le muestra algo parecido a un dulce empapelado con una argolla sobresaliendo por uno de sus lados.

26 de octubre de 2009

COMO EL LIMÓN A LAS ALMEJAS.

Tabú.

Como toda historia que tiene un empezar prohibido y oscuro, esta todavía no acaba de vislumbrarse como algo natural dentro de lo que puede considerarse el sexo humano.

La vida, o mejor dicho, ciertas mentes lo consideraron algo sucio, aún más que el sexo “normal”, prohibido, propio de desviados sexuales (palabras de ellos no mías), propiamente prohibido dentro del disfrute sexual. Aunque ciertamente, si el sexo estaba fuera de cualquier mente sino era para la simple procreación, esta práctica, digna de divertimento era una desviación del ser humano, algo digno de erradicar y propio para que aquellos que no les importara lo más mínimo, metieran sus mentes puristas y moralistas, en algo que, realmente no les incumbía para nada.

Los hombres santos lo denominaron como el pecado de Sodoma, aunque consiguieron algo más, castigarlo por la ley. Una forma tan sana (depende de cómo se practique) de diversión, simple, realiza desde yo que sé cuando (por lo que se desde que pisamos la tierra con nuestros pútridos pies y nos negamos a sentir la arena con las manos.) Aunque, ¿qué puedo esperar de personas que han escrito y dicho que la homosexualidad es una enfermedad o que abrazar a una mujer es como rodear con los brazos a un saco de estiércol? Nada, simplemente un muro de moralina barata que no se creen ni ellos.

Y la cuestión que a mi me abarca sobre este tema ¿a ellos qué les importaba? La respuesta, nada, simplemente que no era una técnica propia y natural del ser humano, porque somos diferentes del resto de animales que pueblan la tierra (según ellos.)

¿Quién dijo que sólo era una técnica sólo para personas del mismo sexo?

Mal infundido por las creencias populares, por desinformados o simplemente por los que se niegan a saber más allá de sus limitadas mentes, esta técnica ha sido usada durante siglos por las gentes, los motivos son varios: para preservar la virginidad, es decir, mantener intacto el himen (que parece que es lo único que importa en cuestiones de sexo), para poner los cuernos a tu marido sin peligro a quedarte en estado (sobre todo si el amante era mulato, por lo menos), un control de la natalidad en tiempos donde se desconocían técnicas para evitar embarazos indeseados y para un simple disfrute fuera de la monotonía de entrar siempre por el mismo sitio, para poder disfrutar con tu pareja ya que no hay otro lugar por donde mojar el churro, entre otras tantas que puedo desconocer (una no está libre de desinformación); se inició como algo prohibido dentro de un tema anexo a la propia vida.

Por fortuna los tiempos cambian y, aunque muchas y muchos niegan completamente su tendencia a esta práctica, eso no quiere decir que no estén pesando en probarla, la hayan realizado más de una vez o les cause curiosidad.

Parece, desde ciertos ámbitos femeninos, que una mujer lo es menos por dejarse encular (nunca mejor dicho), parece que se les va a acabar el mundo. Entre otras, los hombres (me refiero a los heterosexuales), niegan por activa y por pasiva, que a algunos de ellos les exite el que le introduzcan un dedo por el recto para estimular una glándula que provoca erecciones y excitación sexual (aunque otro colectivo más libre de mente lo conoce y está muy contento de ello), lo cierto es que nuestra libertad sexual, en este campo está casi nivelada, en cuanto a la educación que nos han dado, en este sentido.

Un macho no puede permitir que le toquen ahí y, mucho menos, una mujer ha de dejarse realizar técnicas amatorias por la puerta de atrás. ¿Por qué? Ciertamente por educación y limitaciones propias de nuestra moral. Por nacimiento tenemos unos órganos propios para ello, que nos permiten disfrutar en la intimidad (a solas, en compañía de dos o de todos los que te de la gana, eso es cosa tuya), eso sí, si sabes dominar. Ya que no es ajeno a nosotros que el hombre haya echado el polvo de su vida (supuestamente) y ella tenga que recurrir al telefonillo de la ducha para acabar un trabajo mal empezado.

Lo cierto es que no dejas de ser de una condición u otra por dejar que invadan tu santuario, aunque como digo siempre, eso es cosa de cada uno. El que se pierde la diversión no es el que lo hace, sino el que la coarta.

Hay algo más de pimienta en este juego.

Algunos aparatitos, por fortuna, se han puesto a nuestra disposición dentro de lo que denominamos mercado para el sexo. Consoladores, vibradores, estimulantes, geles anestésicos y dilatadores tanto para iniciados como para expertos (lo único que cambia es el tamaño), aunque también puede servir un consolador normal o doble y unos buenos guantes de látex (eso puede exitar a cualquiera creerme, aunque no sea para la puerta trasera.)

Las caricias, explicar un poco, jugar a los médicos, eso amainará la tensión y el uso de instrumentos de grosores diferentes favorecerá una penetración suave y sin contratiempos.
El caso es jugar mucho, como siempre he escrito, el relajarse, estar convencido de lo que haces y vivir el momento como algo consensuado entre ambos. No vale eso de a ver si pruebo en plena euforia, creerme, corta el rollo y puede dejaros un poco… a medias.

El sexo es siempre cosa de dos

Hablando de parejas heterosexuales, es muy típico el estar en plena faena e intentar hacerlo. Ellos se sentirán más machos si lo hacen, pienso yo, pero no se han parado a pensar que quizás ellas tienen las mismas reticencias mentales. Un hombre jamás dejaría que tocaran su ojete, o sí. Os digo lo que veo en la mayoría de casos solamente.

- Me la estaba follando y fui a metérsela por el culo – decía uno que se creía muy macho a sus colegas en la mesa de atrás mientras sangreybesos y yo nos tomábamos unos cubatas.

- ¿Y qué pasó?

- Que al final me la follé sólo por delante – contestó un poco molesto por lo ocurrido.

Se hizo el macho, cierto, pero eso no gusta ni cuando tu ligue es sólo de una noche. El romanticismo se ha perdido, otra verdad como un puño, pero en temas tan delicados tú no eres el líder.

Recuerda que si quieres pasar un buen rato con otra persona lo tenéis que pasar los dos, si sólo lo quieres pasar tú, hay profesionales en el tema o está la propia intimidad en la qué tu sólo o sola, disfrutas de tu tiempo como te plazca.

Aún queda mucho por descubrir en esta materia, pero no en la teoría, he encontrado páginas en internet que cuentan como explorarse en ese ámbito, de lo poco raro que es que a un hombre le guste esta forma de disfrute, no importa su condición sexual, y cientos de cosas más. Por descontado, encontramos páginas en las que nombran la entrada por la puerta de atrás como algo maligno, impropio, anormal,… De las cuales he sacado cosas en claro, son muy retrógrados, y he disfrutado mucho leyendo muchas patochadas que me servirán para posteriores post (lo tengo todo apuntado.)

Lo verdaderamente cierto es que nada es anormal en la alcoba, todo lo que quieras realizar se puede, que ha de ser todo acordado si tienes pareja y que simplemente es cosa tuya el que puedas o no realizar tus fantasías sexuales. Como digo siempre, el límite te lo pones tú mismo o misma.