ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.




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1 de julio de 2013

TARDE DE ESCALOFRÍOS: CONVERSACIONES PROFUNDAS.

¡Tarao tenía que ser!

¿A dónde estamos yendo a parar? Fue la frase que se me pasó por la cabeza cuando un grupo de jóvenes  tenía una conversación no menos que escalofriante debajo de mi ventana.

El tema, según palabras textuales de uno de ellos era: “¿cómo follarme a mi novia sin dejarla embarazada?” Y la opción del condón no era algo que le sirviera, porque últimamente tienen la puñetera manía de no usar métodos anticonceptivos de ningún tipo, bueno casi, la pastilla del día después les ha venido como anillo al dedo, ya que algunos de ellos piensan que puede usarse como si de caramelos se tratara para evitar embarazos no deseados, que no es así para el polvo que echan antes.

Demasiado para mis odios, pero me quedé escuchando, no hablaban de nada que sonara parecido a algo cuerdo, ni tampoco sobre el problema de las enfermedades de transmisión sexual, sino simplemente de cómo hacerlo a pelo (como dicen vulgarmente.)

La respuesta de uno de los del grupo me dejó un poco atónita: “si te la follas de pie no se queda embarazada.” ¡Y se queda tan pancho! ¡Ala! El listo del grupo tendría que ser ya que el resto de ellos se puso de buenas a primeras a razonar, con bastante falta de lógica y conocimientos sobre el tema, de por qué eso era verdad.

No pude evitar asomarme por la ventana haciendo como que descolgaba la ropa para verles la cara y… para mi asombro personal ¡ya tenían los huevos negros! Nada de niños. Me dieron ganas de darles una charla sobre el comportamiento de los espermatozoides y el semen y también, porque no, algunos conocimientos sobre la viscosidad de ciertos fluidos.

Tantos mitos y tan pocas verdades.

Por este motivo me he decidido a escribir este post, por ello os enumeraré una lista sobre lo que me contaron o que leí en revistas para adolescentes y demás cosas que he ido acumulando en mi libreta de apuntes a lo largo de estos días. ¡Ahí van las perlas!:

-       No me puedo quedar embarazada si no eyacula (he cambiado la palabra) dentro: como si no supiéramos todos que antes de llover chispea, pero este en concreto puede dejarte un regalo.

-       Hacerse un lavado vaginal después de hacerlo: eso es muy parecido a una técnica que utilizaban antiguamente que era extraer el semen de la pareja con una jeringa, lo malo es que los “bichitos” corren más que tu.

-       Si no se me ha roto el himen: falso, más que falso, hay mujeres que tienen hijos y tienen en himen o parte de él intacto.

-       El sexo anal no puede hacer que una mujer se quede embarazada: lo primero de todo es que te deje que entres por la puerta de atrás ¡machote! Lo segundo de todo es que si chorrea algo hacia a delante puede que suene la campana del premio.

-       Si es virgen y me la tiro no la puedo dejar preñada: el óvulo no entiende de eso, solo sabe cuando ovula y cuando no, del resto se encargan otros departamentos.

-       Meterse un trapo de cocina antes de hacer el amor con tu pareja evita el embarazo: y te quita la ganas, entre otras cosas, también puede darte escozor, sangrado indeseado, daños en la vagina, sequedad,… y no hablemos nada si el trapo es muy gordo o está sucio.

-       Si orinas después del coito no te quedas en estado: preñada no sé, pero la vejiga la dejas vacía por lo menos. ¡Qué tendrá que ver un conducto con otro!

-       Tener relaciones sexuales con un hombre mayor: ¿Cómo de mayor? ¿Quién tiene escrúpulos para eso? ¿A quién queréis matar? Creo que sería más fácil comprar un consolador.

-       Ponerse vinagre, agua caliente o alka setlez en el ombligo: a parte de pringarte, no entiendo que más va a conseguir.

-       Planificar los días de ovulación para no quedar embarazada: eso lo llama mi madre la cuenta la vieja y tiene un montón de riesgos. En un principio tienes que ser completamente regular en tus menstruaciones (cosa que pocas mujeres consiguen) y, en segunda instancia, hay demasiada población que ha venido a este mundo por esa cuenta.

-       Si practicas sexo cuando ella tiene la regla: que siendo no menos que asqueroso, aunque para fetiches los colores, no es muy probable que te baje al mes siguiente y la causa no son los nervios.

-       Usar limón y vinagre como espermicida: el escozor tiene que ser increíble y lo único que vas a matar es la flora vaginal.

-       Ponerse una aspirina en la vagina: es un método muy antiguo y que no funciona, pregúntaselo a tu abuela, a ver si lo logró.

-       Usar pasta de dientes: ¡Ay! Es lo único que se me ocurre decir aquí, a parte de tener una relación fresquita y libre de sarro.

-       No puedes quedarte embarazada si lo haces en la piscina: ¡cariño! Tu cuerpo está en la piscina haciendo el amor con el chaval o la chavala de turno, tu novio, tu amante, el ligue de aquella noche, ese amigo o amiga íntima con el o la que llevabas queriéndote enrollar siglos y que, por la gracia del dios del alcohol, habéis conseguido llevar vuestra relación a otro nivel,… ¡No importa! Dentro de tu vagina no hay agua.

-       Si no me penetra no hay forma: si se corre cerca de la vagina o el líquido, por lo que sea, pasa por la zona, hay riesgo.

¿Alguna de ellas os ha convencido? Porque conmigo lo único que ha conseguido ha sido que mis ojos se salgan de sus órbitas cada vez más y más hasta casi pegarse a la pantalla del ordenador y a las revistas que he tenido la ocasión de leer.

Otras perlas tampoco las voy a dejar atrás como:

-       Te puedes quedar embarazada si te sientas en un baño público: somos una manipulantas para mantener nuestra honra.

-       Un beso te puede dejar en estado de buena esperanza: de acuerdo, esto es muy antiguo, pero hay gente que todavía se lo cree.

-       Necesito una prueba de tu amor: y yo del tuyo, respétame y verás como todo tiene su recompensa, si quiero claro.

-       Si me trago el semen me puedo quedar preñada: según los últimos estudios científicos el semen aporta ciertas hormonas que evitan la irritabilidad, evitan el insomnio, hacen que te sientas más feliz y alejan la depresión, a parte de aumentar la capacidad de concentración. De ahí a que llegue al óvulo…, creo que deberías repasarte el sistema digestivo y ver que desvío llega hasta los ovarios.

Nos olvidamos de otras cosas.

A parte de los embarazos no deseados, podemos decir que hay otros riesgos bastante más graves para nuestra salud (aunque algunos niños y niñas son una amenaza para nuestros nervios), como la transmisión de enfermedades de transmisión sexual, pero de eso se olvidan todos.

Los métodos caseros no funcionan y lo único que pueden traerte son disgustos, bien por un periodo de nueve meses de espera y una carga para toda la vida, o por unas consecuencias que podrían llevarte al hospital.

Si tienes pareja estable y eso lo tenéis resuelto, a delante, nadie os coarte vuestras decisiones e intimidad. Recordar que la pastilla del día después es sólo para ciertas emergencias y está bien disponer de ella, pero no para un capricho.

Creo que hacer falta un poco más de educación en estos temas, falta comunicación y pensamiento lógico respecto a esto. Tenemos que dejar que esto sea un tema tabú para todos, de vender las cosas como si sólo tuvieran una parte, la buena, por supuesto, o la mala, cada uno la cuenta como le conviene a sus pensamientos.

El amor es libre, tu sexualidad también, esto no es un anuncio de póntelo pónselo, pero la cabeza tiene que ser de todos, tenemos la capacidad de pensar, el cerebro es un músculo, sin embargo, al contrario que los demás, lo ejercitamos demasiado poco.


La libertad es buena, no el libertinaje, recordar que las cosas que hagamos ahora nos perseguirán siempre, de nosotros depende que las consecuencias sean buena o malas. Somos personas, supuestamente racionales, o por lo menos, eso me gustaría pensar.

24 de junio de 2013

LOS SABORES DE LA PASIÓN DAN CARAMELOS DULCES Y AMARGOS.


Una práctica muy satisfactoria y con bastante controversia.

¡Peligro! Es lo primero que se te viene a la cabeza cuando ves esos titulares tan horribles que te avisan de que el cunnilingus o la felación provocan cáncer. La mayoría de los artículos que he leído al respecto son no menos que represores con el tema y defienden una sola postura, con la única solución de no practicarlo. Otros, en cambio, lo menos, puedo decir, no son tan dramáticos, como todos sabemos (o por lo menos me gustaría pensarlo,) las cosas no son o blancas o negras, sino con diferentes tonalidades de grises.

Ciertamente este acto no está libre de riesgos, puedes contraer ciertas enfermedades de transmisión sexual, es verdad, pero para eso la persona o personas a la que lo practicas tienen que estar contaminadas, cosa que se arregla no chupándoselo o comiéndoselo al rollo de una noche, usando preservativos, normales o para la lengua (¡que existen!) o si te acuestas con alguien, que conozcas parte de su vida íntima, como si es tendiente a la promiscuidad o no.

Primero lo que parece más fácil

Felación: acto de chupar frotar, lamer, acariciar,… con la boca el pene y/o los escrotos de un hombre.Fácil ¿verdad?, pues a algunos y a algunas hay que hacerles un mapa y dar unas instrucciones de cómo hacerlo sin clavar dientes, anillos, la forma de mantener la compostura, el no hacer daño al otro o simplemente el mantener algunos modales mientras se practican ciertos actos.

Empecemos por lo que parece más fácil, la felación. Un acto aparentemente sencillo, que muchas mujeres reúsan o simplemente intentan evadir en una relación íntima, por motivos propios o inculcados que no vienen a cuento.

Señoras, señores, damas, caballeros y demás, hay que ponerle ganas, si no ¿cómo demonios quieres que te la devuelvan de una forma que jamás podrás olvidar?, pero sobre todo, no consiste en mover la cabecita de adelante hacia a detrás, apretando levemente la boca (¡que se te duermen los labios!)

Tener en cuenta que lo que tienes entre los dientes es algo que siente (o por lo menos su dueño) y que por ahí, en ese mismo instante, corre una cantidad de sangre tremenda; en conclusión, que es una parte muy sensitiva y en ese estado más todavía. Algunas caricias con la lengua, un poco de jugueteo con la presión de los labios, algo de movimientos lentos y acompasados no vienen mal y, si quieres, ayúdate de las manos.

Una cosa es muy importante, respira por la nariz, no por la boca, de esta forma sólo conseguirás mover la úvula (la campanilla) y tener esa sensación de arcada que no es muy excitante, por decirlo de alguna forma. A nadie le gusta echar hasta la primera papilla mientras le hace una mamada a otro ¿verdad?, aunque para gustos los colores, si es de vuestro agrado a delante, yo no tengo ningún problema con eso (cosas más raras se han visto o no ¿quién sabe?)

Como decía, esto no consiste en poner la boca abierta y dejar que el otro se mueva o mover la cabeza a modo de balanceo (llegando a parecer uno de esos pajaritos de plástico que beben del vaso, eso dejarlo para otros, que aquí estamos hablando de cosas muy serias) hasta que te canses y sigas con las manos, o que el pinganillo, pene, amiguito pequeño, falo, polla, y demás denominativos, acabe escupiendo. Eso sería demasiado insulso para todos, incluso para el o la que esté haciendo la felación.

Señores, señoritas, ponerle un poco de encanto, un poco de juego, que no cuesta tanto hacer feliz a alguien, si después te la va a devolver o ya lo ha hecho (en cuyo caso si no le ponéis entusiasmo será por algo) y además se divierten ambas partes por igual. Prueba a pasar la lengua suavemente por el glande (aclaración: la punta la polla, para los que no me sigan), con delicadeza mientras tus manos suben y bajan por el resto del cuerpo y acarician lo demás, cambia la presión de los labios cuando estos empiecen a subir y a bajar, utiliza lubricantes de sabores que dan un poco de salsa al asunto (nunca mejor dicho) o cambia la temperatura de tu boca con unos cubitos hielo (eso sí, sácatelos antes de introducirte el falo en la boca no vaya a ocurrir una desgracia.)

También puedes usar un poco de succión, algunos mordiscos cariñosos, es decir, suaves, a modo de masaje, no se nos vaya a ir la cabeza con las emociones y acabemos con a boca como un vampiro después de comer, a parte, claro está, de unos alaridos malsonantes.

Una cosa muy importante que quiero anotaros a todos: lo primero es que esto no es una peli porno, por lo que no todas ni todos, llegan a introducirse el miembro en la garganta hasta el final, y las manos acariciando la cabeza, no guiando la expedición o forzándo a seguir un poco más, que muchas veces, el mero hecho de pensarlo quita las ganas.

Ahora lo que no es tan fácil y de lo que se presume.

Cunnilingus: definición que se da al acto de chupar, frotar, lamer, acariciar,… con la lengua la vulva de una mujer.

Parece muy sencillo, todo está a la vista, completamente delante de nuestras narices, nunca mejor dicho, sin embargo nos paramos poco a mirar y mucho a inspeccionar con la lengua. Esto provoca resultados no muy deseados, como el que ella acabe con una vulva llena de babas que no le pertenecen, la o el otro completamente agotado con la boca semidormida y llena o lleno de fluidos y ya está, ni orgasmos, ni estrellas, ni séptimo cielo, ni siquiera un leve resquicio de una pequeña corriente eléctrica (y después de esto algunos y algunas tienen la cara dura de preguntar si te ha gustado, si lo de fingir el orgasmo es por educación más bien.)

Bueno vamos al grano, podemos ayudarnos con unos roces, algunas caricias hasta que el clítoris se agrande o hinche de sangre sobresaliendo un poco de su capucha (¡existe señores!), no es una cosa tan difícil de encontrar cuando lo tienes delante de tus narices.

Las caricias con la lengua tienen que ser suaves y nada de correr como si fueras un niño o una niña pequeña con una piruleta de tamaño descomunal.

Una cosa más, no os centréis sólo en esa zona, las caricias en los labios, el ayudarse con los dedos, evitar morder de forma desmedida, no dar tirones y ayudarse de las manos mientras acaricias sus piernas, introduces las falanges suavemente, sin bulla, y de forma delicada ayudan mucho.

Otra cosa, como he dicho antes, esto no es una peli porno y no esperéis que salga un líquido a modo de eyaculación femenina (que existe, no es un mito ni una invención, pero son las menos, no todas lo consiguen), tampoco os llevéis toda la velada con los dedos en su vagina intentando encontrar el punto g del que tanto se habla y que puede que tu búsqueda en la mina sea fructífera o puede que simplemente se quede en un intento pesado, dando por parte de ella, una invitación a quedarte quietecito o quietecita, porque te estás desviando del tema que estabais tratando, entre su vagina y tu boca.

No pierdas el norte.

Sin embargo, a pesar de decir que es algo que gusta, que muchas mujeres se niegan a practicar o que es algo un poco escondido todavía, se practica, en ambas direcciones y cuando se hace es por algo, sigue siendo sexo, no es necesario ningún tipo de penetración para que uno pueda divertirse con la propia intimidad y ayuda mucho a que la pareja se conozca, miren cuáles son sus límites y a qué están dispuestos a llegar.

Por supuesto, es algo que se debe hacer en compañía (aunque hay ciertos aparatitos que sustituyen la función de la pareja (depende de lo bueno que sea, será mejor o peor sustituto.) Lo importante de todo esto es que nadie se agobie con hacerlo bien a la primera, que hable sobre lo que le gusta o le deja de agradar cuando se consiente.

No lo olvidéis, disfrutar, vivir de la forma que más os plazca y, sobre todo, sonreír, es lo segundo mejor que podéis hacer con vuestra boca.


10 de marzo de 2011

TABÚ

Cuando lo natural se convierte en lo prohibido.

No puedo creerme todo lo que he leído en la prensa, visto en la televisión o he encontrado en las múltiples páginas de internet estos días sobre el tema. Lo cierto es que este último medio me encanta, porque puedo ver las cosas a favor y en contra que surgen y sacar mis propias conclusiones. En este caso, había poco que sacar ya que lo expresado ha sido tan extremo que no he podido ver más que una sarta de mentiras que, ciertamente, ya me creía poco antes de leer (un poco más y mis ojos se salen de las órbitas mientras descifraba el mensaje.)

La noticia no ha sido otra que la educación sexual que se va a impartir en ciertos colegios de mi país, no me lo podía creer. Ciertamente educar es una palabra preciosa, significa desarrollar o perfeccionar las capacidades intelectuales de los niños y jóvenes, así como doctrinar y dirigir, pero… ¿qué ha pasado? Que con la iglesia hemos topado, y nunca mejor dicho, este es uno de sus grandes tabúes y esta ha decidido encargarse de…. ¡cómo lo diría yo! ¡a sí! De adoctrinar a todos esos borregos descarriados o niños en sus impulsos animales, ya que, como no somos animales….

Negar lo obvio.

Otra cosa en la que son expertos, la autosatisfacción está totalmente prohibida, según ellos, es un vicio que te aleja de los demás (eso no es nada nuevo, ya me lo dijo mi catequista en aquellos años en lo que recibía adoctrinamiento religioso porque a mi madre se le había plantado que hiciera la comunión y, como niña obediente, iba todas las semanas a recibirlo.)

¡Tocarse está prohibido! Y que te toquen los demás, por supuesto, ¡no iba a ser menos! El explorar tu propia anatomía, saber lo que te gusta, lo que tienes entre las piernas y poder disfrutar de un tiempo sólo para ti, así como de la tranquilidad que viene después de la tempestad, estaba prohibido. Y de los juguetes ya ni hablamos, sería mejor hacer como que no existen (en eso esta religión es experta.) Parecen bebés en sus primeras partes de la toma de conciencia, aquella en que cuando un objeto desaparece de su vista deja de existir (no me lo he inventado, está especificado en los estadios de desarrollo de Piaget.)

También han sido muy osados en la clasificación de las familias, las dividen en dos partes, la funcional (que será una familia con un padre, una madre y un montón de hijos, por supuesto, casados por la iglesia, ¡cómo dios manda!) y la disfuncional, donde se expresan todas aquellas que viven en pecado mortal, me explico, entre estas joyas se encuentra los que conviven juntos, aquellos que no han recibido la bendición divina, familias de madres solteras y, la más interesante de todas, aquellas compuestas por personas del mismo sexo. Lo de los hijos lo dejo a parte.

Volviendo a las preferencias sexuales del último grupo de “disfuncionales” que he nombrado, según ellos, se les impartirá a los niños que han de practicar la abstinencia y que con el tiempo eso se cura. Si, si, ¡habéis oído bien! ¡Se cura! Que digo yo, si se cura deberías de ir a un médico a que te ponga un tratamiento (que no existe por cierto), aunque ellos lo hacen de una forma menos ortodoxa, ¡con cursos de un tiempo determinado de duración! Por lo que sé algunas de estas sesiones (dadas por expertos en la materia), duran unos dos años. Pero para los pederastas no hay cura, ¡esos no son enfermos!

El control de la población.

Para esto también han tratado el tema de las enfermedades venéreas y la anticoncepción, por supuesto han tomado las partes más extremas a las que puede llegar cualquiera de ellas sin tratamiento alguno. También nombran que los anticonceptivos no son eficaces. Solución para ello, la abstinencia (me da grima sólo con escribirla.)


El respaldo en todo ello es que el número de embarazos no deseado ha aumentado en los últimos años, a parte del contagio de enfermedades de transmisión sexual y, cito palabras textuales, demás problemas derivados de la concepción inadecuada. ¿Quién ha sido el lumbreras? Que me expliquen qué cojones es una concepción inadecuada, antes de tiempo, tal vez, no deseada, puede, pero lo primero me deja un poco en estado de shock.

No voy a dar nombres, pero un director del máster de ciencias del matrimonio y la familia, que posee un cargo eclesiástico, dice que trata todo ello desde una perspectiva humanista, sin restar (esto es lo mejor de todo) rigor científico (juzguen por vosotros mismos, yo no tengo palabras para ello ¡Bueno! Si las tengo pero me las reservo para más adelante. Lo voy a decir, ¡qué puñetas! ¿No hay un director de ciencias de uso y abuso de la población infantil que circunda la iglesia? Suena ridículo esto último ¿verdad? Igual ha sonado en mi mente el máster en ciencias del matrimonio y la familia.)

En una cosa estoy de acuerdo, en que las dimensiones físicas y psíquicas van unidad, sobre todo cuando mediante unos movimientos físicos llegas a tocar el cielo con los dedos y saborear el dulce sabor del placer, bien sólo que acompañado, por puro sexo o con sentimientos de por medio, con una pareja del mismo o de diferente sexo.
Los borregos del oficio.

Y es que la población no tiene otro nombre para ellos, lo único que desean es controlar y controlar y esta es una buena forma. Llenar a la familia de cargas, una doble moral y demás tonterías para que tengan tiempo de pensar en lo que realmente están haciendo, pero ¡cómo es voluntad divina!

Dicen que todos son bien recibidos, pero niegan la existencia del alma en las mujeres que, palabras de la iglesia, abrazar a una mujer es como abrazar a un saco de estiércol, aparte de que esta sólo se ganará su alma tras años de matrimonio. Tampoco quieren oír hablar de otra unión que no sea la de hombres con mujeres, que al contrario está mal dicha, ya que nosotras somos las que tenemos que sublevarnos a ellos y los otro son existen, son enfermos (no lo he dicho yo, sino ellos.)

¿Sabéis? No me gusta mucho hablar de estos temas tan controvertidos, pero estamos luchando demasiado para que venga alguien a decirnos qué hacer con nuestros impulsos, negarme el disfrute y decirme que los hijos nacen porque mamá y papá se quieren mucho. Ya pasé esa fase de la infancia, entre otras. Tampoco acepto el escuchar que hay personas que son enfermas por preferir la carne con la misma carga cromosómica que ellos o que la abstinencia es lo mejor para ellos. ¿Quiénes son los reprimidos?

La revolución del pueblo.

Sin nosotros no son nada, eso hay que admitirlo, sin mentes que se dignen a creer en todo esto ellos no hubieran tenido fuerzas ni valor para impartir esto en los colegios, tampoco para sacarlo a la luz. Sin embargo, hubo un tiempo perdido en la memoria, en que el pueblo se reveló contra todo esto y decidió vivir su vida como mejor le convenía. La iglesia los denominó satanistas, que no adoradores del demonio (satanismo.) Ellos decidieron que ya habían robado, manipulado y metido un exceso de mentiras en todos aquellos que deseaban creer en algo y se les puso ese nombre (que induce a pensar en otras cosas), para expulsarlos de la comunidad de creyentes.

Ahora nos llamamos ateos, herejes o agnósticos, pero la base sigue siendo la misma, como es la misma esa doble moral a la que juegan, como el latente la misoginia en ese grupo, como puede verse, de una forma descarada, lo que quieren hacer y que la mayor parte de los trabajadores no quiere.

Ya acabo, pero lo voy a hacer con algunas preguntas, a ver si alguien puede contestármelas. ¿Cómo alguien que ha renunciado al sexo y al matrimonio puede darme lecciones de lo mismo? ¿Por qué un grupo que reniega de las mujeres como iguales, y a las últimas pruebas me remito, quiere que nos sometamos como conejas confinadas entre cuatro paredes? ¿Por qué ese miedo tan grande a los que no ven el sexo como ellos? Después de esto ¿puede considerarse que existe vida inteligente?
Aunque el motivo real del porqué esto es porque creo que tengo derecho a elegir mi credo, el que me enseñe y no me imponga, el que me permita ser y no me haga sublevarme, el que me reconozca y no me ignore. Demasiados años luchando para ser como para que me nieguen hasta mi propio disfrute, el de mis futuros hijos y me nieguen el derecho a una elección libre de con quién o qué fin es el lícito para acostarme con alguien.

23 de septiembre de 2010

NEGRO, CON O SIN LECHE Y DURO.

Un dulce oculto traído de América.

Dicen que es afrodisiaco, que es un sustitutivo del sexo, que es dulce, se toma frío o caliente, mezclado con frutos secos o frutas, entre otras, con menta, al 70%, 60%, con leche, etc. Algunos seguro que ya sabréis a qué diablos me estoy refiriendo, las mujeres somos adictas a ellos, produce celulitis, espinillas, alergias y alguna que otra cosa rara que no he podido vislumbrar aún (aunque mirando ciertas páginas de marcas hay supuestos estudios que dicen lo contrario, pero yo cada vez que lo como el grano me sale.)

Mi gula particular, algo que jamás faltará en mi armario de la cocina, el cajón de la mesita de noche, en la nevera o en mi bolso. Fácil de conseguir, es como una droga dulce que al recorrerte la garganta produce sensaciones placenteras y satisfacciones fugaces que engañan al cerebro por unos instantes (el tiempo justo en que se acaban sus 250 gramos, en el mejor de los casos.) Y es que los tragos amargos bañados con algo dulce saben mejor, y si es con chocolate. mejor todavía.

Una historia larga, un descubrimiento casual y ¡voila!, unas empresas multimillonarias que ganan millones de euros y dólares en la venta de este producto. La calidad, no importa, todo depende de tu bolsillo y del gusto de tu paladar (puedo aseguraros que he pagado 5 euros por una tableta de chocolate con aromas de menta y frambuesa, tan sólo 50 gramos, pero fueron los mejores cinco euros gastados de mi vida. Otras veces me gasto poco más de un euro en tres tabletas de marca blanca y me saben de muerte, igualmente.)

Entre sexo y desilusiones anda la cosa.

He escuchado miles de veces que el chocolate es un afrodisíaco, algo que nos ayuda a fomentar el deseo sexual, que a las mujeres les funciona como un sustitutivo del sexo que no tienen y, francamente, jamás he escuchado una chorrada tan grande como esa (Como decía África González: A día de hoy ninguna tableta de chocolate me ha comido el coño.) Pero es que ninguno de estos potentes fomentadores de lujuria funcionan si no te lo crees, si quieres algo que realmente te alivie cómprate un consolador, que por lo menos te dará placer.

Hay cosas que funcionan en esta vida, algunas de ellas las ignoramos totalmente, otras, en cambio, intentan por todos los medios hacérnoslas creer. A la tele le encanta crear mitos con tal de vender. Esos anuncios que te lo venden todo como un placer prohibido, incitando a tu mente a pensar en que estás haciendo algo tabú o que va a incitar a que tu pareja haga algo que sólo sucede en tu imaginación. ¡Patético! Después vienen los problemas de identidad, el porqué pasa en el anuncio y tú no eres así, las preguntas sobre esas chicas delgadas que ahogan sus deseos carnales en helado o dulces que contengan esa sustancia tan apetitosa. Por desgracia tú lo único que sacas es un montón de granos y algún que otro kilo de más. Eso sí, el rato que has pasado saboreándolo lentamente no te lo quita nadie.

Una cosa importante respecto de la tele, lo que veis está todo calculado, lo que dicen está escrito de antemano, la historia se la han inventado algunos cuantos guionistas que les pagan por ello. ¡Pero eso es demasiado retorcido para creérselo! ¿Verdad? El que veas una serie, anda, tiene un pase (y sin embargo todo el mundo cree que en las urgencias reales ocurre lo mismo que en la tele). Sin embargo, si hablamos de anuncios o de realitis chows, ¡eso no se lo traga nadie!

Los afrodisiacos son los sueños inalcanzables.

¿Quién no pagaría por una fórmula magistral para poner a tu pareja a cien en menos de dos segundos? Sobre todo vosotros, dado que nosotras somos más difíciles de convencer (algunas veces parece que nos cuesta la vida.) Pues bien, no hay fórmulas y el chocolate, esa tableta de fórmula conocida y de sabor exquisito, no esa.

Nosotras no sustituimos ese placer con ir al supermercado, comprar unas cuantas pastillas y degustarlas. Después nos sentimos culpables por lo que hemos hecho (que no es más que darnos un gusto.) Por mucho que digan que el placer que provoca los mismos sentimientos que cuando una mujer tiene un orgasmo (si es lo será mini.) Personalmente, a mi me pone más una buena mariscada y después de comérmela lo que me apetece es echarme una buena siesta.

Pues bien, esta es otra de las muchas mentiras que sueltan, sobre ese afrodisíaco femenino. Una pastilla de chocolate, un fruto de una planta molido y mezclado con azúcares, aromatizantes y estabilizantes, no hace que el cuerpo funcione a cien por hora, no produce el placer de un orgasmo (aunque hay hombres que tampoco.) Por favor, vamos a pensar un poquito, os lo dice una adicta al chocolate (y como yo habrá muchas y muchos.)

La pregunta del millón ¿A ti qué te pone? Pues ese es tu afrodisíaco, ¿qué te quita la angustia por falta de sexo? Pues eso es lo que te funciona (aunque nosotras con darle al off tenemos bastante.)

No hay secretos ni remedios naturales, no hay fórmulas universales, no existen ¡olvídate de ellas!

¡Ah!, y el chocolate no es mi afrodisíaco, es algo mucho más retorcido.

24 de agosto de 2010

¡ALERTA! MUJER AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS.

Si tu no tienes nada que hacer.

Puede que a alguno de vosotros os suene esta frase, algunos la escucharéis de vez en cuando, otros ni siquiera os acordaréis de cuándo fue la última vez que la escuchasteis y, con forma de divino equilibrio, hay gente que la escucha día sí y día también, como yo.

Por que como en mi casa sólo somos dos, yo no tengo nada que hacer en todo el puto día, aparte de atender las demandas externas que me da la gente para que les ayude. Pero es que… “Como yo no tengo nada que hacer en toda la mañana… Podría…” Y seguidamente viene algo para sacar de un apuro a alguien o una cierta comparación con la vida de la persona que me lo ha dicho, ¡qué ella si que hace algo” (rascarse el coño, diría yo), pero es muy fácil juzgar la vida que no conocemos de los demás.

Las conversaciones son variopintas, pero la que empieza este tipo de sarcasmo, piensa que debe hacer patente la disponibilidad de una persona, intentando hacerle creer que realmente no hace nada de provecho, son las mismas que no tienen absulatamente NADA que me hacer a parte de ver esos programas tan deprimentes en la tele sobre las degracias humanas.

Puede que no trabaje como se supone que tendría que hacerlo, que mi tiempo pueda ser más o menos organizado de una manera más holgada o justa, pero lo cierto que eso de "no hacer nada" me molesta bastante, el por qué de ello es simple, sé a lo que se refieren y es simplemente lo que ellos harían si no tuvieran alguna que otra tarea que realizar. Al principio, se respaldaban porque yo no tenía una casa que llevar para a delante y un marido, novio o conviviente a quien cuidar. Después la cosa cambió: como supuestamente no tengo niños que atender, un trabajo que realizar con nómina fija y sólo estamos dos en casa…. ¡Pues claro! La casa se limpia sola, la compra se teletransporta mediante un movimiento mágico de nariz, mi ropa nunca se ensucia (tiene que ser buenísima, aunque yo tampoco me he enterado), las facturas se pagan autoomáticamente y hay un chef con cinco estrellas michelin haciéndome la comida todos los días de la semana. Y no nombres la faceta artísca que hace que tu vida sea algo agradable y que la sangre corra por tus venas.

Solo por eso salgo a la calle a las 12 de la mañana con 40 grados de calor a la sombra, porque, ¡cómo me aburro en mi casa, por lo menos me tuesto al sol! Y no porque tenga que atender unos deberes o gustos que me fuerzan a pisar el asfalto derretido por el sol del verano. Porque el que yo desee renovar la apariencia de mi casa para estar más a gusto en ella, pierda tiempo escribiendo (porque para el que entienda qué supone escribir, esto no vale absolutamente para nada productivo), el que yo quiera relajarme dando con el martillo a una madera para hacer un mueble, pintar un cuadro, realizar alguna que otra escultura (de esas que sólo entiende uno y que el resto del mundo lo ve como algo ridículo o abstracto, pero decorativo), evadirme jugando al ordenador o ver una buena película (con subtítulos o no, me da igual,) entre otros entretenimientos varios, que evitan que mi mente se aburra y mejore mi yo personal, me ayuda a reflexionar y buscar nuevas vías que sean útiles para mí misma y a los demás, ¡son cosas que no tiene importancia alguna! ¡Cabezas huecas!

Por desgracia todo esto reside en un problema.

Y es que esta frase mayoritariamente la dicen las mujeres más que los hombres, la utilizan a modo de chantaje emocional o para hacerte ver que el imponer tus prioridades, sean cuales sean, no son más importantes que la de los demás, como puede ser atender a alguien.

¡Puñetera educación femenina! Lo peor de todo es que hay personas que se lo creen y caras duras que se aprovechan de ello. Intentas ayudar, intentando organizar la nueva situación a la tuya propia, sin olvidar tus intereses propios y…. Acabas con un ataque de nervios porque los demás responsables, de la misma, se escudan en que ellos tienen otras responsabilidades que tú no tienes y que por ello eres tú el que tiene que atenderlas.

Como ellos tienen "otras cosas que hacer", que son las mismas cosas que yo, más o menos (aunque yo diría más menos que más.)
A los hombres de la familia ni se les comenta el problema, ¡eso es cosa de mujeres! Ellos pueden perder el tiempo en lo que deseen que está bien visto. Pero si yo, una mujer, lo hago, está fatal ya que no está bien que tenga tiempo sólo para mi, que lo utilice como mejor me venga en gana y que, simplemente, si aparece algún problema de incumbencia familiar, tengo que dejar de lado todo para atenderlo. Ya sea el acompañar a alguien al médico o a la compra; sin nombrar las cosas más graves, ya que, eso se da por descontado.

¡Parece mentira que estemos en pleno siglo XXI! Seguimos con las tonterías de antaño donde no había un respiro para una mujer. Y, lo peor de todo, aquellas que lo vieron bien, se lo inculcaron a sus hijas, provocando que se lo creyeran y, entre otros males, una educación machista. Por la mañana, mientras tu marido trabaja, debes atender la casa, la compra, a la familia; mientras, cuando tu marido se encuentra en el cubículo familiar, debes prestarle el 100% de atención, sin contar con los niños a los que se requiere una dedicción de 24 horas del día, tendiendo a cargártela tú sola. Porque antes era la excusa de que un hombre no está capacitado para cuidar de un niño, ahora es que no entienden de otra cosa que no sea cambiar un pañal de vez en cuando o sacarlo a pasear. ¡Deprimente! Eso sí, sin contar con ciertas artimañas usadas para buscar tiempo para una, que no eran de caso directo pero si de nuestra cultura subterránea al margen de los ojos sociales.

Soluciones arcaicas.

Entre la pocas soluciones que se no da con estos ataques era la histerectomía, así sin más, pasando después por los masajes médicos y, después, como alternativa moderna, el psicólogo y el psiquiatra, pasando por esas fantásticas pastillitas que te hacían sentirte como si te hubieras fumado tres porros de una vez, bien cargados.

La solución o es ni era, ninguna de estas, simplemente se tiene que renunciar un poco a esa culpa que nos provocaba el no darnos a los demás por nuestros propios intereses, el buscar algo de tiempo para ti e intentar llegar a un consenso con las demás mujeres de la familia. Imponiendo tus propias necesidades como individuo y persona, tal y como te corresponde. ¡Duro! ¿Verdad? No nos han educado para ello, sino para ser dulces, dadas los demás y algún que otro menester que olvidé hace mucho tiempo, entre las que figura un profundo sentimiento de culpa cuando te vuelves un poco egoista.

Esa fue la eterna pelea entre yo y el resto del mundo, nadie ve bien que nos tomemos un tiempo de asueto (ahora entiendo porqué las peluquerías están llenas de gente siempre quejándose.) Porque, y esta es la eterna frase que pongo en muchos de mis post, una mujer tiene..., una mujer debe..., una mujer ha… Y demás gilipolleces que muchas y muchos habréis acertado.

Yo he gritado ¡BASTA!, he dicho que no, que lo haré, pero no como vosotras queráis, que me daré a los demás a mi forma, hablaré con mi marido, evitaré la manipulación, el chantaje emocional típico femenino, así como caer en el mismo, diré lo que piense y evitaré morderme la lengua para mediar con el resto de personas que creen que esto no es lo correcto (paso de cortármela con mis propios incisivos de pura rabia, me gusta como está, afilada y lista para salir al ataque,) estaré dispuesta a llegar a un acuerdo entre el mundo y yo; lo que implica que ambas partes cederán, no una sola.
La sociedad no quiere gente como yo, y yo no quiero gente como la de la sociedad de hoy día. ¡Estoy harta de que todos me exijan un rol que no quiero acometer! ¡Me canso de ser una mujer dulce, buena, callada, que no causa problemas! (cosa que nunca he sido, pero que quieren imponerme.)

Grito por ello y seguiré gritando, puede que me quede ronca, pero mis actos podrán a mis palabras, la pluma se impondrá a la espada y las mentalidades antiguas tendrán que acostumbrarse a mi presencia (no les pido que cambien, solo que lo asimilen.) Este es mi tiempo, mi mundo, y si tenemos la suficiente fuerza para cambiar el ambiente a nuestro gusto, también lo haremos con la mentalidad, las moralinas nunca me han servido y el rol que se supone que debo seguir como mujer casada no me convence, así que creo que llegaré a un buen consenso. Eso sí, si el mundo no quiere llegar a un acuerdo conmigo, yo tampoco.

Soy mujer, pero eso no antepone mi bienestar al de los demás, para que ellos tengan una vida más cómoda y yo acabe con un tremendo estrés (eso mata las neuronas y yo las pocas que tengo quiero conservarlas, a parte del pelo y la cordura, si es que me queda algo de esta última.) Puede que no sea dulce (mi madre dice que si un carácter se volviera así sólo con darle azúcar yo sería diabética,) pero eso es algo de mi personalidad que no pienso cambiar, puede que sea agresiva, que tenga uñas y dientes, y estoy dispuesta a luchas con ellos. Tengo voz, mente, pensamiento propio y cuerpo, por ello soy y estoy, no me confundo en una masa que puede picar los dientes. Ser bueno está bien, ser malo también, encontrar un equilibrio entre los dos es estupendo y no pienso irme hacia uno de los dos extemos.

26 de julio de 2010

FÓRMULAS MAGISTRALES.... ¡ESTUPIDECES!

Intentos desesperados.

Soy curiosa, lo sé, a veces demasiado, aunque yo tengo la impresión de que me quedo corta. Mis andaduras por los múltiples lugares que me ofrece internet son múltiples, largas y laboriosas. Tengo siempre una libreta al lado para apuntar todo aquello que me resulte interesante y las ideas para mis divagaciones mentales, que no son pocas.


Bueno pues, a raíz de una noticia absurda que leí, se me ocurrió otra completamente diferente y, en mi búsqueda, desvié mi camino hacia otra. Todo esto vino por la búsqueda de los mitos sobre y pertenecientes a las mujeres. Y… ¡Sorpresa! No sé cómo, aparecieron cientos de páginas en mi pantalla que hablaban sobre cómo ligarse a una mujer. Hablaban de cuentos y fantasías, cierto, pero no erra ese el tema en cuestión que buscaba precisamente.

Mi entusiasmo aumentó entonces, mis ojos se salieron de sus órbitas al comprobar que muchas páginas (ninguna escrita por una mujer), comentaban cientos de cosas sobre cómo conseguir una pareja, entre ellas, un par de miles de videos donde el que no quería leer, podía escucharlo. Métodos simples, fáciles, rápidos y, según algún que otro contertulio o vendedor de libros y programas de ligoteo, eficaz cien por cien.

Me lo pasé pipa, de eso no hay duda, no he visto humor más fino referente a un mito tan extendido. Lo de que existen fórmulas magistrales para ligar, y pensé en cargármelas todas o, por lo menos, la mayorías de ellas. Ahí van:

- Para ligarte a una mujer hay que comprenderlas y saberlas tratar. Tienes que saber comportarte y conocer su psicología, así como lo que buscan realmente. (¡Ole tus huevos! Si eso fuera verdad no habría más carrera que la psicología femenina, se instauraría como ciencia y sabríais más que nosotras mismas.)

- Hacerse el intelectual – en todo esto aclaraba que si dominabas un tema tenías que extenderte para impresionarla, siendo esto último otro de los requisitos imprescindibles para ligar. (a) Una cosa es impresionar con los conocimientos y otra aburrirla tremendamente; b) si ella no entiende una papa del tema que dominas serás no menos que una buena medicina para el insomnio, nada más; c)No hay nada más repelente que un tio que intente hacerse el listo y dejarte a ti por detrás de sus conocimiento, no somos tontas, sólo que pasamos del tema; d) aunque ese tema sea común con un pequeño dato para despertar su curiosidad basta, sino eres un puto pedante.)

- Las mujeres desean tanto sexo como los hombres (estupendo, y, aunque fuera verdad, que no lo es, ¿eso te da derecho a comportaros como un hombre de las cavernas y babearle la falda insistiendo y queriendo acostarse con ella en la primera cita? Yo os doy la respuesta no, y el que vaya directo con ese pensamiento es un ¡puto machista!)

- Hay que ser guapo y tener dinero para seducir (acabáis de eliminar al 99,9% de la población mundial.)

Y como estas hay cientos, sólo que he puesto aquellas que me han sorprendió por ser ridículas o porque me he partido de risa.

Ahora viene el cabreo.

Después de leer una página detrás de otra, ver algún que otro vídeo, escucharme a mí misma y demás cosas raras que hago antes de sacar un tema, llegué a una conclusión. Estaba enfadada y mucho, demasiado para callarme y dejarlo pasar, puede que sea una tontería, que para otros no merezca la pena, pero es que sino lo hago exploto, y me ha dicho el médico que eso de reconstruirme cada poco tiempo no es bueno.

Puede que no sea la mujer más inteligente del mundo, tampoco la más guapa, la más dulce, la más sensible, pero sé lo que he visto, lo que quiero (por lo menos hasta mañana) y lo que soy. Y sobre todo ello soy persona, si señores, persona, no existen fórmulas magistrales para ligar, todo lo que le puedes ofrecer a una persona es tú mismo, así sin más. Los engaños se desvelan con el paso del tiempo, la verdad sale a la luz en estas cuestiones siempre y si eres de una forma no puedes ser de otra, imposible. Sobre todo, cuando se trata de personas.

Entre todo, lo que más me molestó de todo esto, es que ninguna página hablaba de que éramos personas inteligentes, que tenemos gustos como todo el mundo, que anhelamos cosas, que soñamos, pensamos,… En ellas se nos trataba como a una especie de perrito a los que había que engatusar y mimar para que te abandonaran.

¡Olvidaros de arcaísmos! A quién no le gusta que lo traten bien, que los entiendan, que la persona que tiene en frente se muestre seguro consigo mismo, que lo impresionen de vez en cuando e impresionar ellos mismos.

Vuelvo a repetirlo, por si algún sabiondo o sabionda no se ha enterado del tema, somos personas, no perros, somos seres inteligentes, humanos e iguales y nos da igual que sepas cómo se reproduce la mosca de la fruta, que tengas u porche en el garaje, miles de euros en una cuenta bancaria y demás tonterías superficiales (aunque las hay para todos, no os olvidéis de las mujeres y los hombres sin escrúpulos o a los que les gusta ser un trofeo) En el corazón nadie manda y no porque seas bueno con alguien te va a dar su amor incondicional o porque le regales miles de cosas.

¡Basta! Veo que en ello la mente no ha evolucionado mucho por lo visto.

Nosotras tampoco nos libramos.

Y es que la reprimenda es para ambos, también me fui a las que hablaban de cómo coger a un hombre.

Una cosa tengo que decir, olvidaros de haceros las dulces sino lo soy, de haceros las duras, las estrechas (eso de hacerse de rogar es algo que nunca he entendido), las tímidas, las débiles,.. Esto parece un anuncio de refresco.
Ellos también son personas y por muy guapo, perfecto y estupendo que parezca, quizás no os conviene. Lo importante de una relación es no ir con disfraces o mentiras, comunicarse mucho, no esconderse nada, respetarse y, sobre todo, tratarse como iguales. Eso es lo que funciona, no las fórmulas magistrales sacadas de un libro, hechas por una bruja de tres al cuarto o el consejo que te da alguien. Ese no eres tú.

Soy persona, ciudadana del mundo. Como tal merezco ser tratada como igual, porque tengo mente, igual que cualquier otro. Aunque también soy mujer y punto.

20 de julio de 2010

DE LOS VISILLOS A LAS VISIONES.

Esto no es tan antiguo.

Aunque se conocía con otros usos: en la decoración de cortinas y mantas, alguna que otra pequeña tira que hacía las delicias de la ropa femenina y masculina, por supuesto, (el que después casi quedara relegada a las mujeres es otra historia), manteles, pequeños detalles, todo estaba hecho con ciertos adornos que recordaban a la naturaleza. Las flores, principalmente, aunque algún que otro dibujo fuera de lo normal no está demás tampoco.

Formando parte de la misma tela, sin estar bordado sobre ella y, lo mejor de todo, dejando el espacio entre un dibujo y otro, bien al aire libre o con una tela transparente, no podemos hablar de otra cosa que no sea el encaje.

En los inicios del mismo, para el uso de la ropa interior picaba un poco, cierto, te daba el tiempo justo para ponértelo en el cuarto baño al llegar a casa y atacar a tu pareja, desando que te la quitara lo más rápido posible. Y si te la arrancaba a tiras mejor, su sensación no daba muchas ganas de volver a utilizar esa prenda.

He encontrado poca información respecto a cuándo comenzó a utilizarse, algunas fuentes dicen que data de los años 70 y 80, otras que ya se habían encontrado en ciertas ropas de las épocas antiguas (teniendo en cuenta que antiguamente la ropa interior casi no existía, lo dudo o me doy ese permiso por lo menos.) Hablando con mi madre, cuenta que los primeros surgieron cuando ella tenía unos 16 o 17 años (de eso no hace tanto. Aún conserva alguno de esos modelitos), pero viviendo en el país que me ha tocado, comprobando su historia, y, viendo la gran represión y el corte de ayuda y suministros que hubo, no puedo contar con un dato objetivo respecto al tema. Puede que sea verdad lo de que cierta cantante lo puso de moda en sus actuaciones como ropa interior, sin embargo, todo sigue sin quedarme demasiado claro. Por lo tanto he decidido contar lo que sé y no lo que especulo, a pesar de que lo que sé puede cambiar en cualquier momento.

De relegados a top ventas en ropa interior.

Y es que esos intentos de llevar el encaje a la ropa interior tuvieron sus frutos. Molestaban, picaban, eran incómodos, cierto. Eso no puedo negarlo, pero el uso de nuevas telas como la seda, el raso y el algodón, entre otros materiales, facilitaron que se llevaran más tiempo del inicial y, sobre todo, que estas prendas no quedaran relegadas a aquel cajón con llave de la habitación que sólo se abría en ciertas ocasiones.

Por fortuna ahora podemos encontrarlos en todas partes, aunque, eso sí, dependiendo del tejido, la forma, la marca, el diseño y demás, puede que el coste pase desde unos 6 euros (y tiro por lo bajo) a lo que estés dispuesto o dispuesta a pagar. Aunque para mí es el mejor gasto como regalo compartido que una puede hacer, una gran inversión para disfrute de dos personas.

Siendo una moda sexy en la intimidad, puede que parezca arcaica cuando vemos todos aquellos pañitos y cortinas recargadas en casa de la abuela, por ejemplo. Sin embargo, nos olvidamos que todo ello dio lugar a un uso mucho más provocativo.

Esto te hace sentir….

Bonita, sexy, seductora, apasionada, bien contigo misma, segura,… Y todo lo que una mujer necesita considerarse, aunque realmente no le haga falta, en un mal día. Ciertamente, todos requerimos que nos digan algo guarro, provocativo, sensible, romántico, suave, tímido o bonito, en algún momento del día, de la semana, del mes, etc. Todos y cada uno de nosotros, sin excepción de sexo o condición, y el que diga que no es verdad porque él sólo se basta así mismo, o que posee una autoestima muy alta, miente como un bellaco (las palabras de aliento sirven para todos, sin excepción, pero las que se relacionan con el sentirse sexy y provocativo aún más.)

El poder de una simple prenda puede ahorrarte mucho tiempo en terapia, evitar pastillas para la depresión y demás cosas que no le sientan bien a nuestra salud mental. Piensa por un momento, puedes llevar la ropa más ancha y menos atractiva que tienes en tu armario, pero, por dentro, estás vestida para el combate, estás lista con una segunda piel donde el encaje tapa solamente lo justo para dejar espacio a una imaginación sin precedentes. Sólo por eso, te atreverás a moverte de otra forma, hablarás con ese chico aunque no estés vestida para la ocasión y demás paranoias que no nos atrevemos a realizar: porque tenemos mal el pelo, no quiero que me vea con esta vestimenta, esto no me favorece para nada,… (¡Cosas de mujeres!, yo tampoco lo entiendo, pero no es más que coquetería pura y dura. ¡Chicos! Soy consciente que, la mayor parte de las veces, en las que ocurre esto, hacemos el gilipollas ya que a vosotros eso no os importa mucho, pero parece que para nosotras es cuestión de vida o muerte.)

Ahora al grano.

¿Dispuesta para atacar? Por supuesto, quién podría negarse a ese vestido que tan bien te queda, esos tacones de vértigo, que piden a gritos que alguien escale por ellos, y, por supuesto, a ese conjunto de ropa interior tan atractivo que te has comprado. Con esas flores que sólo tapan lo justo, el pezón y el monte venus, (depilado total, al estilo último mohicano o simplemente recortado. Eso ya es cosa tuya.)

Una cita fantástica, con tu marido, novio, novia, pareja, amante, rollete o porque simplemente te has vestido para pasarlo bien, ¡da igual! Lo que si podemos decir es que no noche no a acabado y que el romanticismo no tiene porqué morir tras los primeros pasos de un ritual de seducción para dejar paso al sexo puro y duro (que esperemos que esté duro, si no la noche se nos va a chafar y por descontado.)

Los primeros pasos son dulces, eso todos lo sabemos, la pasión puede respirarse en el ambiente, pero… ¿por qué no caldear un poco más la habitación con un lujoso desnudo? Puede ser sutil, rápido o muy muy lento. Evitando que la ropa interior caiga llevada por las bullas, y moviéndose un poco para que él disfrute de una buena vista, haciendo que su imaginación se deleite con esa situación íntima que habéis decidido compartir ambos. Los roces, el mostrar todo y no enseñar nada, hacerle que toque aquella suavidad parecida, pero no comparable a la de una piel desnuda, fomentar su deseo.

Sólo es eso, el juego de la seducción, el aumentar un poco más el calor hasta que este no te permita llevar nada encima. Mostrando una noche de encanto, producida por la magia de una realidad forjada por ambos, sin bullas, sin horas de salida, pensando en los dos y jugando con los sentidos.

Aunque, los juguetes tampoco tienen porqué estar prohibidos, recuerda que, en ciertas ocasiones somos como niños ¿A caso no tenemos derecho a disfrutar como uno?

8 de febrero de 2010

HAY LLAMAS QUE JAMÁS SE EXTINGUEN.

Primero tenemos que poner un bonito marco.

Velada, palabra de la cual se dice que es una reunión de varia personas para divertirse, en el ámbito mágico se realizan dos significados, pero el que nos interesa es aquel que se refiere a la descripción como algo maravilloso o estupendo.

Dícese de aquella reunión, me reitero en lo dicho, pero una reunión ha de ser de más de una persona, a lo cual me remito a la suma de dos, no más, sino sería una fiesta. Por lo que la velada sería estupenda, pero no romántica, punto al que deseaba llegar. Y es que un aniversario es la mejor fiesta que pueden montar dos personas para celebrar una unión, sea cual sea.

Ahora vamos a la parte mágica; como cada vez que deseas hacer algo romántico, pretendemos que sea maravillosa, inolvidable y que cause sensaciones de sorpresa y algún que otro shock, provocado por el asombro de la persona a la cual va dirigido todo esto. Sin embargo, viniendo a cuento de la palabra con que he comenzado, un derivativo bonito y que puede ocurrírsele a cualquiera, sobre la palabra en cuestión es vela. Si señores y señoras, caballeros y señoritas, aquel artilugio utilizado desde los albores de la humanidad para encender los caminos y las casas, hecho de sebo en sus orígenes y de cera de abeja, como una modernización de la misma; provocadora de marcos de magia negra y blanca, indispensable en rituales de todo tipo para atraer un deseo, la fuerza, echar mal de ojo y miles de cosas más. Lo cierto es que su marco es inmejorable, tanto si deseas asustar como enamorar. Pero nuestro caso es el último. Nuestra pretensión es enamorar, decir que la o lo amas o lo que se te ocurra, pero que sea bonito.


El color es importante.

Y me refiero con esto a nada que ver con la magia o supersticiones (si lo eres puedes seguirlo, nadie te lo impide), sino que todo esto va en conjunción con los gustos de cada uno, el color del mantel, de los muebles, de la casa, la forma de ser de cada uno o lo que deseéis en esos momentos. Así , por ejemplo:

- El blanco significa la pureza, la paz, la simpleza, las buenas vibraciones…


- El amarillo o el naranja del dominio, el poder, el gozo, la alegría, la luminosidad y el intelecto.

- Azul, es paz, tranquilidad, bienestar, calma, da equilibrio y concentración.

- El celeste es lo mismo que el azul mezclado con lo del blanco.

- Gris para la madurez y la sabiduría.

- El morado para las concentraciones extremas y la mayor velocidad mental, fomenta las curas psicológicas y transmuta las malas vibraciones. Se considera un color sagrado y absorbe la negatividad.

- El lila es una mezcla del rojo, el azul (que da como resultado el morado) y el blanco, así que mezclar todos los significados.

- El marrón es el color de la fertilidad, cosa que no viene bien en una noche de lujuria si lo que pretendemos es sólo buscar un buen achuchón. Pero para el que quiera saberlo.

- El color rojo, al igual que el blanco, lo sabemos todos de sobra, así que no gastaré tinta en esto.

- El rosa, mezcla de dos, producto de un aprendizaje de párvulos, así que unir significados. A parte sirve para evitar los malos pensamientos.

- El negro, por descontado, el color de los pecadores, del cual he averiguado que se utiliza junto a una vela blanca para evitar sus, como podríamos decirlo, “efectos negativos” (para eso no la enciendas, ¡vamos! Digo yo.)

- Una cosa, el verde es el que vale para todo, aunque no siempre es el color que nos pega.

Y después de esta clase de brujería, ridícula o no, depende de quién lo use, de llenar toda la casa de velas, decirle a tu amado que te llame cinco minutos antes de volver, encender a un ritmo descomunal todas las velas. La velada, nunca mejor dicho, está servida, no es necesario encender una sola bombilla, las sombras que irradia el ardor del fuego, junto a ese fantástico conjunto, unos tacones y algo de pintura, lo han dicho todo.

Antes que el sexo.

Pero no tenemos que pasar a acción directamente, la ensalada sin aderezo es más bien sosa, y, aunque pueda resultar de guste muchos, el dar unos buenos entrantes antes del plato principal no es de mal paladar de nadie.

Una mesa decorada, un buen vino, algo de cava o champan para el postre, una cena pausada, romántica, con algo de música, sólo tú y tu pareja, una visión espectacular a la luz de las velas. Una conversación agradable y el cuarto o el nido preparado para el gran final, los fuegos artificiales, harán que todo esto sea un encuentro, algo más que duradero.

Pueden existir obsequios, rosas a más convenir, un bonito beso, ciertos abrazos y las manos actuarán solas, sobran las palabras en un marco mudo donde el corazón y la pasión arden por sí solas, más que las propias velas que has colocado para decorar.

Y mientras las velas se apagan sinuosamente, el calor aumenta, la habitación arde y el fuego se extingue suavemente, ahí quedan dos amantes, en plena oscuridad, tras unas sábanas suaves, las ropas esparcidas y la pasión saciada, sólo por un momento. La noche es joven, los corazones salvajes y, aunque la cera se haya extinguido, la velada puede continuar todo lo que uno desee, para ciertas cosas no hace falta luz.

16 de noviembre de 2009

ESTO ME PONE.

Adivina la palabra que estoy buscando.

Un color, alguna prenda de ropa, una acción, un objeto… Todo ello y más, puede llevarnos a una excitación sexual altamente peligrosa, sobre todo si estamos en sitios públicos, aunque eso también puede llevarte a que te aumente la adrenalina más todavía.

Un tipo de parafilia, así está definido dentro de la enciclopedia y diversas páginas de las webs, como puede ser el sadismo, el masoquismo, el voyeurismo u otras más desterrasdas de nuestras mentes como la zoofilía, el exhibicionismo, la necrofilia o la coprofilia. Simplemente son eso, un montón de formas de definir las diversas afinidades sexuales de cada uno, algunas continúan prohibidas, otras fueron no más que perseguidas y, sólo una, es compatible con el resto y definida desde una línea erótica y psicológica.

Según el DSM IV (un libraco de la ostia que asusta nada más verlo y con miles de definiciones sobre enfermedades) se considera una enfermedad si recurre durante más de 6 meses y es necesaria para la vida sexual y afecta a la vida social y laboral. Aunque si únicamente afecta a la vida íntima de una persona, es una simple manifestación sexual.

Según diversas definiciones, la parafilia es considerado como la excitación sexual sin necesidad de llegar a la cópula, aunque la de esta palabra que todos, sino lo habéis averiguado ya lo sabréis dentro de muy poco, algo físico que facilita la llegada al orgasmo o a la excitación.

¿Pero quién no lo tiene?

Y es que la atracción por ciertas cosas, que puede provocar una subida del riego sanguíneo y unos pensamientos perversos, son muchas, tantas como personas existen en este mundo. A pesar de Freud, aquel fantástico psicoanalista que consideraba a las mujeres no dignas de estudio, cuyos tratados sólo trataban sobre la mente masculina y que estaba a favor de la histerectomía de la mujer, ya que los verdaderos orgasmos se daban de forma vaginal, porque si no ocurría así no eras una verdadera mujer, decía que era algo perverso (pobre hombre, lo que haría en su alcoba. Aunque creo que no me apetece imaginármelo.)

Y es que nuestros pies, las axilas, los vellos corporales, la ropa de cuero, los tacones altos, el simple echo de fumar, las medias, la ropa interior femenina, los objetos sexuales, la música, el, porqué no decirlo, que te den un guantazo o un tortacito (eso depende de lo que a un o le ponga), los sitios abiertos, el besar una determinada zona, un olor, un sabor o un disfraz, nos ponen a cien. Si no es esto alguna otra cosa (hay gente que siente deseos por la vajilla o por los globos, cada uno que haga lo que quiera.)

Pero es que todos tenemos un fetiche en nuestra vida, o varios, las imágenes reiteradas de mujeres u hombres, vestidos, situados y diciendo ciertas cosas, con alguna música de fondo, puede producir en nosotros efectos muy deseados, en algunos casos nuestras fantasías superan la realidad, aunque casi todo esto está estudiado (creerme, ese librito de las narices lo tiene registrado.) Por suerte la imaginación nos hace crear cosas nuevas.

En este mundo hay para todos los gustos.

Sin embargo estos fetiches o atracciones por algo que nos pone a 100 pueden ir de lo más soso del mundo, pasando por describirlo como un comportamiento sexual natural hasta una mezcla entre lo estrambótico y lo irreal.

Como a muchas mujeres u hombres, el que alguien del mismo o del sexo contrario, vista con poca ropa, es suficiente para subir las alarmas de calor interno. Ciertamente, eso nos atrae a todos, algunas de ellas pueden retirar el morbo completo para algunos, como el encontrarte a tu pareja vestida de pies a cabeza con un traje de lana o con un disfraz de peluche, sin embargo, a otros eso les dice muchas cosas.

No hay motivo para asustarse, todos son buenos, por lo menos la mayor parte de ellos, ya que, en caso de que pongan en peligro la salud, integridad física y demás, sin un consentimiento expreso de la pareja, lo cierto es que no deben de causar muy buena impresión. Todos conocemos el alcance de un orgasmo con dolor o sometimiento, muchos conocemos las palabras que lo defines, algunos los han practicado, ciertos individuos se suben de tono sólo con pensarlo (a pesar de no gustarles la práctica) y otros tantos, lo practican. Podría considerarse también un fetiche, repitiendo de nuevo la palabra.

Cosas tan raras como el que te ponga un estornudo o cierta forma de caminar, puede suponer algo casi impensable para la humanidad, pero es así.

Siempre buscamos algo.

Pero es que en el sexo, individual, en pareja o colectivo, buscamos nuestra propia identidad. Es un sitio donde no debemos ser juzgados nunca, donde se puede aceptar y comprender, donde todos nos mostramos tal y como somos y donde, como he dicho muchísimas veces, el límite, tanto moral como no, lo pone uno mismo.

Has podido comprobar los raros que somos, lo que podemos llegar a pensar, algunos de nuestros tabúes, unos son simples, otros incontables, ciertamente pueden ser fantásticos, pero es lo que nos mantiene cuerdos. Como dicen algunas teorías psicológicas, es lo que marca nuestros límites entre la sicosis y el mundo en el que vivimos. En otras palabras, pasar a mover las líneas de nuestra propia realidad para poder aguantar una monotonía absurda y ¿necesaria?