ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.




3 de mayo de 2009

UN POCO DE MI

Un poeta me ha nominado en su blog para hacer este meme. Su nombre, Eduardo, el cual me descubrió un día por casualidad navegando por este mundo paralelo.

Mi sorpresa ha venido cuando, leyendo su blog, un lugar donde puedo disfrutar de una rama literaria en la cual, he hecho mis pinitos pero soy un completo desastre, encuentro mi blog entre los nominados. Así que, sólo puedo decir dos cosas, gracias por este detalle, me ha sido una sorpresa muy agradable, y ahí tenéis las respuestas y mis nominados.
¿Un lugar para relajarme?
Tengo varios, entre ellos mi oficina, en la que puedo desprenderme de todas las tensiones mientras invento, me desahogo y escribo algo.

¿Te echas la siesta?
Sólo los fines de semana o cuando el cansancio me puede.

¿Quién ha sido la última persona a la que has abrazado?
A mi amado, sangre y besos. Lo hago todos los días miles de veces.

¿La última cosa que has comprado?
Un libro.

¿Qué escuchas ahora mismo?
El ruido de la calle, los pájaros anunciando el fin del día y alguna canción que he puesto en mi ordenador. Es murfila, su último disco, por lo menos el que yo conozco como último.

¿Tu estación preferida del año?
No tengo estación favorita, todas tienen un encanto que les hace ser únicas.

¿Qué tienes en tu armario del baño?
No tengo armarios en mi baño, todo está a la vista: jabones con aromas, aceite para la piel, pinturas para maquilarme,…

Di algo de la persona que te pasó este meme.
Espero que consiga lo que se propone y que me ha dado una grata sorpresa con esto.

Si pudieras tener una casa totalmente amueblada, gratis, en cualquier parte del mundo ¿dónde te gustaría que estuviera?
En algún lugar lejos de todo, donde pudiera contemplar la luna y las estrellas, estar en paz, poder pensar sin ruidos y sobre todo, disfrutar del paisaje y el canto de los pájaros a todas horas.

¿Lugar favorito de vacaciones?
Donde pueda disfrutar con la gente a la que quiero tomando algo fresco.

¿Cómo tomas el café?
Muy cargado con poca leche y sólo por las mañanas.

¿Qué le pides a la vida?
Que no se pare.

¿Qué echas de menos?
Más bien echo de más.

¿Qué estás leyendo ahora mismo?
El libro rarología y después me leeré el hombre que confundió a su mujer con un sombrero.

¿Cuál es tu comida favorita?
La que haga mi madre, el cariño que le da a sus guisos en inmejorable.

¿Vivirías tu vida de otra manera a cómo la vives ahora?
No, aunque es algo que jamás me he planteado.

¿Volverías a crear el blog?
Por supuesto, esto ha sido una de las mejores cosas que he hecho nunca, mi propio lugar escondido y, a la vez, cerca de todo el que quiera encontrarlo.

No podrías vivir sin…
El amor de mi pareja. El corazón latería, la vida continuaría, pero yo me volvería un zombie sin ganas de nada.

¿Con qué celebridad te identificas?
No soy tan buena para identificarme con nadie. Celebridades, ninguna en sí, pero mis modelos ha seguir siempre fueron Alaska y Morticia Addams. ¿Curioso? Una cantante y un personaje de televisión y cine. Pero yo soy así.

¿Qué prenda (ropa, calzado o complemento) tienes en casa que tenga mucho valor sentimental para ti y explica por qué?
No hay uno solo pero os contaré algunos.
Una colcha de cuadros rosas y tonos de grises, por el otro lado es completamente rosa, tiene mi edad. En ella me envolvieron mis padres al llegar a casa el día que nací. La utilizo para taparme cuando veo la tele, estudio o simplemente tengo frío. Tengo la sensación que siempre mantiene el mismo calor.

Todo lo que ha fabricado mi abuela de tela: un colgador para las pinzas, tiene forma de traje, es genial, mi mantelería, el contenedor de bolsas, un cuadro chulísimo de tela y no se cuantas cosas más me ha hecho a lo largo de mi vida.

Unos zapatos y algunos collares que me regaló mi madre, el primer libro que me regalaron y que leí entero, todo lo que me ha regalado mi padre.

Hay demasiadas cosas a las que les tengo un especial cariño especial, que uso a diario, por ello no solo puedo elegir una.

¿Cuál es tu color favorito?
El negro, desde siempre.

¿Cambiarías algo de ti mismo?
Varias cosas, intento rectificarlas, pero aún me queda mucho por hacer hasta ser quién yo quiero ser.

Un sueño…
Son demasiados y podéis leerlos en este blog, la realidad se esconde entre líneas de ficción.

¿Cuál es tu olor o perfume favorito?
El de mi pareja.

¿Te consideras una persona positiva?
Más bien neutras, la balanza se inclina a un lado u otro dependiendo de las circunstancias.

¿Qué le pides a un amig@?
Que sea mi amigo, me acepte y me escuche, esté ahí y podamos compartir cosas juntos.

¿Dónde tienes el corazón?
En algún lugar lejos de aquí. En un mundo particular creado por mí y habitado por mis personajes.

Entre todo esto, el meme acabó, así que me toca nominar, el que quiera contestar que conteste, yo lo he hecho con mucho gusto. Y los ganadores son:

Estos dos porque me parecen personas bastante interesantes y los siguientes porque tengo ganas de ver qué responde simplemente.

1 de mayo de 2009

DE SUEÑOS Y FANTASÍAS.


Aquella noche no era muy distinta a las demás, como todos los ciclos lunares, aquella gran dama se expresaba radiante ante todo ser humano. Podía verse como se elevaba tras los árboles de las afueras de la ciudad.

Entre tanto, Lucía, aguardaba a que el cansancio, inspirado por sus sueños desvelados, la hicieran viajar en cuerpo y alma hacia un mundo distinto, muy lejos de donde se encontraba. Esa noche tenía lágrimas en los ojos, recorrían sus mejillas frías, en un intento por huir de la pena que llenaba su cuerpo. Ni siquiera la gran dama nocturna, podía confortarla. Apoyada en un gran brazo metálico de color negro, sujetado por patas trasversales y labradas al estilo antiguo, algunas de sus caras intentaron decirle algo. Era imposible, el ruido de su llanto impedía escuchar el consuelo de los labios oxidados, el clamor de las piedras de aquella entrada y el susurro del viento.

Una brisa movió levemente el bajo del pantalón de su pijama, tembló, miró al suelo y sonrió. Con sus delicadas manos secó su cara y se agachó. A través de los barrotes veía el suelo, las baldosas aullaban una tenue y triste melodía. Miles de ojos iluminaron la calle, mostrando los colores del suelo, estaban formando un camino. Lleno de violetas, rojos y blancos, iniciaban un ascenso hacia el cielo. Su destino, algún lugar lejano.

- No las mires – decía el viento mientras pasaba por su cara erizando su piel y elevando su pelo para tapar sus ojos.

- Son malas – decían las caras de las rejas de su balcón.

El ruido de aquellas piedras talladas se hacía cada vez más y más fuerte. Lucía no hacía caso a nada más. Apartó el mechón de pelo de sus ojos y colocó sus pies sobre la barandilla, que daba paso hacia el interior de su habitación. Miró al suelo, y tembló como una niña pequeña asustada. Pero el clamor era más fuerte y la promesa del camino la invitaba a continuar.

El fulgor la brisa se volvió aún más potente, hacía cantar a los agujeros de la fachada como una flauta al pasar, los árboles, en un intento por evitar su partida, soltaron sus flores rosadas y blancas, intentando formar una cubierta efímera de agradables olores.

Colocó sus brazos en cruz, las palmas de sus manos miraban al suelo, cerró los ojos y dio un paso al vacío. Notaba como el abismo se escapaba entre los dedos de sus pies, sentía las vibraciones de un canto amargo, las ramas de los árboles arañaban su cara, intentaban cogerla, pero sus dedos se rompían cuando rozaban el cuerpo de la chica. Le faltaba poco para llegar hasta el gran camino. Su corazón latía despavorido, notaba como quería volver a la habitación, intentaba trepar por su garganta para volar a la calidez de sus sábanas de seda.

Algo invadió su espacio durante su llegada al camino, la envolvió en un dulce canto de hojas frescas y pétalos cubiertos de rocío. Abrió los ojos y volvía a encontrarse en su balcón. El suelo estaba frío, su ropa deshilachada, algunos arañazos empezaron a soltar lágrimas del elixir de la vida. Allí estaba, de pie, con los ojos cerrados y los brazos elevados a la altura de los hombros, mirando al cielo con los párpados cerrados. Respiró hondo antes de vislumbrar el camino y…. Nada, continuaba en el mismo mundo de siempre, no había alcanzado el camino que le mostraba la noche. Algunas risas delataron su error, miles de enanos vestidos de negro, corrían por las calles mofándose de ella.


Inspiró fuertemente, quería sentir los olores que la noche de verano le ofrecía, y pensó unos instantes, bajó los brazos y atusó su húmedo pelo. Miró de nuevo a la luna y notó una pequeña sonrisa en su luz. Se encontraba a salvo, en su guarida y mundo propios.

- ¡Buenas noches! – gritó al cielo estrellado, mandó un beso a la luna y se acostó en su cama.

Todavía notaba el eco de su voz cuando el sueño la invadió hasta la mañana siguiente.

29 de abril de 2009

SELENE. CAPÍTULO XLIX.

CAPÍTULO XLIX: FEPI, FEPICO, FEDERICO.


- El señor no se encuentra ahora mismo en casa – dicen unos labios ubicados en el techo.

- Para variar – comenta en voz alta Yu. - ¿Sabes a dónde ha ido? – dice a uno de los ojos de la pared.

- Pues se adentró por los pasillos.

- ¡Estupendo! – mira hacia Selene. – ¡Las cosas no nos podrían ir mejor! – dice con retintín antes de volverse a buscar un ojo al que hablar. - ¿Por qué puerta se ha ido? – vuelve a interrogar sin prosodia alguna en sus palabras.

La casa comienza a temblar en espasmos de risas. Algunas carcajadas provienen de lo más profundo de las instalaciones. Entre tanto, unas manos furtivas aparecen en un intento por coger las alas de la diosa.

- Chasssss – suena finamente mientras una extremidad humana, de cinco falanges, cae ensangrentada al suelo.

- Te he hecho una pregunta – dice Yu atravesando la mano con su catana. – No te he pedido que me cojas de las alas. - ¿Por qué puerta se ha ido?

- No lo sé – responden unos labios con muecas de dolor. - ¿Podrías devolverme la mano?

- Ni en sueños – responde mientras la eleva en el aire haciéndola cada vez más y más pequeña. Cuando esta llega a cierto tamaño, se vuelve de plata y se ubica en el pecho de la diosa. – Me la quedaré hasta que salga de aquí – sonríe a una cara ya formada en el suelo. – Si te portas bien…. – lo mira a los ojos de la pared y sonríe - Quizás te la devuelva.

- Así no se porta una señorita – le regaña la abuela de Fepico. - ¡Devuélvele la mano jovencita! Oh…

- ¿O qué? – le interrumpe Yu. – Soy una diosa primigenia, haré lo que quiera – responde volviéndose a ella. – Ahora este es mi terreno, así que ¡cállese de una vez!

- Así no le hables a… - dice Fepico en un intento por defender a su abuela, pero al ver la cara de Yu, decide volver al silencio en el que estaba encriptado.

- Habla de una vez o te dejo sin los pocos trozos que te quedan – vuelve a retomar aquel ángel enfadado la conversación.

- Ha ido por el pasillo – le dice la boca.

- Esa no era la pregunta – continúa Yu apuntándole con la catana.

- Tú siempre tan cortés – incide Selene. - Podrías ser un poco más…. Dulce.

- ¿Puedes hacerlo mejor? – se vuelve su amiga hacia ella.

- Creo que sí – responde acercándose al lugar del incidente.

- Todo tuyo – le deja cortésmente la posición y se aleja hasta un segundo plano.

- A ver…- comienza intentando parecer cortés. – Podrías,…. ¡No, espera! – vuelve a empezar. – ¿Te importaría…? - vuelve a cortar la frase mientras su dedo índice toca su barbilla.

- Creo que esto no tiene nada de amable – le susurra Fepico a Luis.

- A mi me da que no – le responde. – Pero yo no me meto en cosas de mujeres – se acerca para que no lo escuchen. – Y estas no son muy normalitas que digamos.

- ¡Mira quién lo dice! – hace Fepico un llamamiento de atención sobre él. – De acuerdo, pero ellas tienen más mala leche que yo – mueve los hombros. – Todavía – mueve la cabeza hacia su compañero y se sonríen.

Entre tanto, Selene continúa intentando iniciar la frase. Se para, vuelve a retornar desde el inicio y mira al techo. Desde lo lejos, otra mano se acerca cuidadosamente, no quiere que nadie penetre en la casa del señor, pero han dicho correctamente la contraseña. No podía hacer otra cosa, las leyes eternas no pueden romperse. Sin embargo, han de esperar a que llegue el príncipe de los infiernos.

- ¡AAAAAAAHHHHHUUGGGG… ¡ - exclama la asustada casa ante una nueva agresión.

Selene se encuentra a pocos centímetros de su boca, le está retorciendo la mano que le quedaba libre y, mientras, penetra su sandalia en la boca del mayordomo demoniaco.

- ¡Ya sé! – dice por fin. – O nos dices por donde se ha ido o me haré con tu mano otro colgante y desgarraré tu boca con mis pies – expone manteniendo un tono dulce y amable. – Como se te ocurra morderme vas a perder un par de dientes.

- Por lo menos – dice Luis. - ¿Creo que hasta aquí no llega el ratoncito ese de los dientes no?

- Tampoco creo que haya buenos dentistas – se agacha Fepico sacando unos alicates. – Entre tú y yo, son todos unos matasanos condenados al infierno.

La abuela, algo insultada por las palabras de Yu, ha decidido ir a dar una vuelta. Nadie se ha percatado de ello. Piensa que nadie va a resolver un rompecabezas hablando con una casa viviente, por lo que busca algo. En poco tiempo, su búqueda da sus frutos y vuelve de nuevo, junto con su hallazgo, hacia la entrada de la vivienda.

- Chicos – intenta llamar la atención.

- Ahora no abuela – le responde su nieto muy ocupado con las tenazas dentro de la boca del ser.
Entre tanto, Selene y Yu retuercen la mano viva y Luis introduce su dedo dentro de uno de los globos oculares de la pared.

- ¿Seguro que es ese el ojo de este bicho? - pregunta Fepico.

- No lo sé – le responde. – No ha dicho nada aún.

- Dudo que lo haga – se ríe aquel viejo vestido de militar. – Está probando el aroma de los pies de Selene – vuelve la cara para mirarlo. – Esto me trae viejos recuerdo.

- ¡Chicoooooos! - vuelve a gritar la abuela.

- Abuela, te he dicho que ahora no podemos mirarte – le vuelve a insistir el nieto.

- Entonces señores no desearán pasar a tomar algo antes de ver al señor – dice una voz ajena.

Las cuatro cabezas se vuelven al unísono, no pueden creer lo que están viendo. Un demonio vestido de mayordomo, les hace una reverencia mientras su rabo se tambalea de un lado a otro. Este, en un determinado momento queda completamente erecto, se retuerce y señala la entrada a una de las habitaciones opuestas al salón. Después vuelve a tomar una pose normal y se queda mirando a todos los visitantes.

Todos paran al instante, se sacuden un poco la vestimenta, guardan sus armas y lo siguen hacia una puerta nueva. Esta se abre nada más notar la llegada de los inquilinos. En el interior, una sala, ostentosamente decorada, con algo de alimento en su interior, les espera con algunos ventiladores encendidos. El primero en penetrar es el sirviente, mueve las manos cortésmente.

- Espero que todo esté a su gusto – les dice mientras entra junto a ellos y deja que la claridad muestre sus facciones.

- ¡No puede ser! – dice Luis. – Es….

- ¡No! – continúa Yu. – Otra vez no – se tapa la cara.

- Pero si soy Yo - dice Fepico al mirarlo. – ¿Algo más que contarme? ¡Abuela!

- Ya decía yo que siempre fuiste un diablillo.