ELABORAR UNA IDENTIDAD ES UN PRIVILEGIO QUE SÓLO EJERCEN AQUELLOS QUE TIENEN LA POSIBILIDAD DE ELEGIR Y QUE LUEGO MANTIENEN EL ESFUERZO DE PENSAR.




10 de marzo de 2011

TABÚ

Cuando lo natural se convierte en lo prohibido.

No puedo creerme todo lo que he leído en la prensa, visto en la televisión o he encontrado en las múltiples páginas de internet estos días sobre el tema. Lo cierto es que este último medio me encanta, porque puedo ver las cosas a favor y en contra que surgen y sacar mis propias conclusiones. En este caso, había poco que sacar ya que lo expresado ha sido tan extremo que no he podido ver más que una sarta de mentiras que, ciertamente, ya me creía poco antes de leer (un poco más y mis ojos se salen de las órbitas mientras descifraba el mensaje.)

La noticia no ha sido otra que la educación sexual que se va a impartir en ciertos colegios de mi país, no me lo podía creer. Ciertamente educar es una palabra preciosa, significa desarrollar o perfeccionar las capacidades intelectuales de los niños y jóvenes, así como doctrinar y dirigir, pero… ¿qué ha pasado? Que con la iglesia hemos topado, y nunca mejor dicho, este es uno de sus grandes tabúes y esta ha decidido encargarse de…. ¡cómo lo diría yo! ¡a sí! De adoctrinar a todos esos borregos descarriados o niños en sus impulsos animales, ya que, como no somos animales….

Negar lo obvio.

Otra cosa en la que son expertos, la autosatisfacción está totalmente prohibida, según ellos, es un vicio que te aleja de los demás (eso no es nada nuevo, ya me lo dijo mi catequista en aquellos años en lo que recibía adoctrinamiento religioso porque a mi madre se le había plantado que hiciera la comunión y, como niña obediente, iba todas las semanas a recibirlo.)

¡Tocarse está prohibido! Y que te toquen los demás, por supuesto, ¡no iba a ser menos! El explorar tu propia anatomía, saber lo que te gusta, lo que tienes entre las piernas y poder disfrutar de un tiempo sólo para ti, así como de la tranquilidad que viene después de la tempestad, estaba prohibido. Y de los juguetes ya ni hablamos, sería mejor hacer como que no existen (en eso esta religión es experta.) Parecen bebés en sus primeras partes de la toma de conciencia, aquella en que cuando un objeto desaparece de su vista deja de existir (no me lo he inventado, está especificado en los estadios de desarrollo de Piaget.)

También han sido muy osados en la clasificación de las familias, las dividen en dos partes, la funcional (que será una familia con un padre, una madre y un montón de hijos, por supuesto, casados por la iglesia, ¡cómo dios manda!) y la disfuncional, donde se expresan todas aquellas que viven en pecado mortal, me explico, entre estas joyas se encuentra los que conviven juntos, aquellos que no han recibido la bendición divina, familias de madres solteras y, la más interesante de todas, aquellas compuestas por personas del mismo sexo. Lo de los hijos lo dejo a parte.

Volviendo a las preferencias sexuales del último grupo de “disfuncionales” que he nombrado, según ellos, se les impartirá a los niños que han de practicar la abstinencia y que con el tiempo eso se cura. Si, si, ¡habéis oído bien! ¡Se cura! Que digo yo, si se cura deberías de ir a un médico a que te ponga un tratamiento (que no existe por cierto), aunque ellos lo hacen de una forma menos ortodoxa, ¡con cursos de un tiempo determinado de duración! Por lo que sé algunas de estas sesiones (dadas por expertos en la materia), duran unos dos años. Pero para los pederastas no hay cura, ¡esos no son enfermos!

El control de la población.

Para esto también han tratado el tema de las enfermedades venéreas y la anticoncepción, por supuesto han tomado las partes más extremas a las que puede llegar cualquiera de ellas sin tratamiento alguno. También nombran que los anticonceptivos no son eficaces. Solución para ello, la abstinencia (me da grima sólo con escribirla.)


El respaldo en todo ello es que el número de embarazos no deseado ha aumentado en los últimos años, a parte del contagio de enfermedades de transmisión sexual y, cito palabras textuales, demás problemas derivados de la concepción inadecuada. ¿Quién ha sido el lumbreras? Que me expliquen qué cojones es una concepción inadecuada, antes de tiempo, tal vez, no deseada, puede, pero lo primero me deja un poco en estado de shock.

No voy a dar nombres, pero un director del máster de ciencias del matrimonio y la familia, que posee un cargo eclesiástico, dice que trata todo ello desde una perspectiva humanista, sin restar (esto es lo mejor de todo) rigor científico (juzguen por vosotros mismos, yo no tengo palabras para ello ¡Bueno! Si las tengo pero me las reservo para más adelante. Lo voy a decir, ¡qué puñetas! ¿No hay un director de ciencias de uso y abuso de la población infantil que circunda la iglesia? Suena ridículo esto último ¿verdad? Igual ha sonado en mi mente el máster en ciencias del matrimonio y la familia.)

En una cosa estoy de acuerdo, en que las dimensiones físicas y psíquicas van unidad, sobre todo cuando mediante unos movimientos físicos llegas a tocar el cielo con los dedos y saborear el dulce sabor del placer, bien sólo que acompañado, por puro sexo o con sentimientos de por medio, con una pareja del mismo o de diferente sexo.
Los borregos del oficio.

Y es que la población no tiene otro nombre para ellos, lo único que desean es controlar y controlar y esta es una buena forma. Llenar a la familia de cargas, una doble moral y demás tonterías para que tengan tiempo de pensar en lo que realmente están haciendo, pero ¡cómo es voluntad divina!

Dicen que todos son bien recibidos, pero niegan la existencia del alma en las mujeres que, palabras de la iglesia, abrazar a una mujer es como abrazar a un saco de estiércol, aparte de que esta sólo se ganará su alma tras años de matrimonio. Tampoco quieren oír hablar de otra unión que no sea la de hombres con mujeres, que al contrario está mal dicha, ya que nosotras somos las que tenemos que sublevarnos a ellos y los otro son existen, son enfermos (no lo he dicho yo, sino ellos.)

¿Sabéis? No me gusta mucho hablar de estos temas tan controvertidos, pero estamos luchando demasiado para que venga alguien a decirnos qué hacer con nuestros impulsos, negarme el disfrute y decirme que los hijos nacen porque mamá y papá se quieren mucho. Ya pasé esa fase de la infancia, entre otras. Tampoco acepto el escuchar que hay personas que son enfermas por preferir la carne con la misma carga cromosómica que ellos o que la abstinencia es lo mejor para ellos. ¿Quiénes son los reprimidos?

La revolución del pueblo.

Sin nosotros no son nada, eso hay que admitirlo, sin mentes que se dignen a creer en todo esto ellos no hubieran tenido fuerzas ni valor para impartir esto en los colegios, tampoco para sacarlo a la luz. Sin embargo, hubo un tiempo perdido en la memoria, en que el pueblo se reveló contra todo esto y decidió vivir su vida como mejor le convenía. La iglesia los denominó satanistas, que no adoradores del demonio (satanismo.) Ellos decidieron que ya habían robado, manipulado y metido un exceso de mentiras en todos aquellos que deseaban creer en algo y se les puso ese nombre (que induce a pensar en otras cosas), para expulsarlos de la comunidad de creyentes.

Ahora nos llamamos ateos, herejes o agnósticos, pero la base sigue siendo la misma, como es la misma esa doble moral a la que juegan, como el latente la misoginia en ese grupo, como puede verse, de una forma descarada, lo que quieren hacer y que la mayor parte de los trabajadores no quiere.

Ya acabo, pero lo voy a hacer con algunas preguntas, a ver si alguien puede contestármelas. ¿Cómo alguien que ha renunciado al sexo y al matrimonio puede darme lecciones de lo mismo? ¿Por qué un grupo que reniega de las mujeres como iguales, y a las últimas pruebas me remito, quiere que nos sometamos como conejas confinadas entre cuatro paredes? ¿Por qué ese miedo tan grande a los que no ven el sexo como ellos? Después de esto ¿puede considerarse que existe vida inteligente?
Aunque el motivo real del porqué esto es porque creo que tengo derecho a elegir mi credo, el que me enseñe y no me imponga, el que me permita ser y no me haga sublevarme, el que me reconozca y no me ignore. Demasiados años luchando para ser como para que me nieguen hasta mi propio disfrute, el de mis futuros hijos y me nieguen el derecho a una elección libre de con quién o qué fin es el lícito para acostarme con alguien.

24 de febrero de 2011

EL CUENTO QUE SIEMPRE EMPIEZA Y ACABA IGUAL

Me han enseñado que…

Estereotipo ¿qué te sugiere esta palabra? ¿Definición de una forma de ser o de vestir o de pensar? ¿Quizás una imagen que das a la sociedad o pertenencia a un grupo, subcultura, grupo urbano o cultura?

A ver, vamos a poner las cosas más claras. Cuando te dicen que un amigo, conocido, novio o lo que sea, es un friky, y tu no lo has visto, lo primero que te imaginas es una persona gorda, con poca higiene corporal, mal vestido, con camisetas de frases o dibujos casi ridículos y humorísticas (de esas que sólo entiende él), gafas (preferentemente de pastas gordas y de color negro), que vive con su madre, que no tiene novia o novio y que se pasa horas enteras delante de un ordenador. ¿Me he alejado mucho de la descripción de estereotipo de esta palabra?

Otro ejemplo, te dicen que tiene pinta de gótico o gótica, piensas y… ¿qué ocurre? En tu cerebro a parece la imagen de una persona vestida de negro, ataviado de piercings, cadenas, con collares y correas de pinchos, botas de puntas de acero, uñas negras, maquillaje blanco y con una personalidad que roza la obsesión por el suicidio, la simpatía por la muerte y la melancolía típica de alguien que quiere abandonar este mundo lo antes posible.

A ver, algo más cotidiano o terrenal, te dicen que han conocido a un pivont, o a un tío o una tía buena, lo primero que se te viene a la cabeza es tu imagen de mujer u hombre perfecta o perfecto, normalmente coincide con el de muchos o muchas o no. En el caso de ellos: una fantástica mujer alta, con piernas largas, maquillada, con todo en su sitio, uñas escupidas, pelo largo, prominentes curvas y demás. En la posición femanina, nuestro cerebro se va por unos pectorales bien marcados, brazos fuertes, culo prieto y demás tonterías.

Puede que estos no se acerquen siquiera a tu ideal de hombre o mujer perfectos, pero te los imaginas así, aunque a ti te gusten las mujeres bajitas o los hombre que no tengan muchos músculos. Sin embargo es casi así. Intenta imaginártelo por un momento, a ver que te sale. No tienes que pensar necesariamente en esto ejemplos, puedes hacerlo con cualquier otro como la imagen propia del demonio, un vampiro, un pijo o una pija, un metrosexual,… Ejemplos hay para morirse, piensa en cualquiera, escríbelo y pídele a alguien que haga el ejercicio después que tú escuchando la respuesta o haciendo un dibujo, sacaréis muchos puntos en común, demasiados para que los hayáis hecho vosotros solos sin influencia de nada ni nadie.

Esquemas mentales.

Y es que estos nos ayudan mucho mentalmente a la hora de catalogar, diseñar, hablar o pensar sobre una persona, cosa u objeto. Una mesa seguirá teniendo cuatro patas y un tablero en tu cabeza, por mucho que veas algo que no se parece en nada a eso en una tienda de moda y te digan que lo es. ¡Ese es el motivo! Por eso te choca tanto la imagen cuando no te cuadra en la cabeza, entonces es cuando entras en estado de shock y necesitas un tiempo para reordenar tus ideas o no.

La cabeza actúa de dos formas, negando la realidad y siguiendo con sus pensamientos antiguos o buscando una nueva forma de interpretar esta. Por desgracia lo segundo casi nunca ocurre si es para bien, porque para mal todos lo hacemos rápidamente y sin que se produzca ningún tipo de lapsus de tiempo.

Esto es culpa de muchos factores: educación, sociedad y, sobre todo, de los medios de comunicación, la tele, más concretamente. En esta última, los góticos son los malos, también los listosy, generalmente marginados sociales; los malos son guapos, viciosos y desagradables; los buenos son fantásticos para la vista, las guapas son chicas explosivas que jamás pasarían desapercibidas; los ayudantes son esos seres graciosos con los nunca saldrías a tomarte una copa y con los que te acostarías un día estando muy borracha o borracho, los vampiros ahora son unos picha triste con resquicios de humanidad que se niegan a tomar sangre humana, eso los buenos, porque los malos siguen siendo asesinos,… Puedo seguir poniendo ejemplos, pero me faltarían hojas del procesador de textos para hacerlo (por fortuna los zombies no han cambiado tanto.)

Lo mismo que en televisión, todo cambia, para bien o para mal, sin embargo, todo sigue siendo evolución. Entre tantas cosas que se pueden nombrar, ya no está mal visto decir cosas impropias o tener poca educación al hablar, la gente con cultura es poca y el resto de personas tienden a reírse de ellas, no está bien visto que se lea o que se diga en público. Ahora lo guay es seguir el viento que sopla (aunque eso tampoco ha cambiado mucho), lo peor de este siglo es que es más radical que nunca, la gente se ve demasiado identificada con prototipos malos de juventud eterna, pensamientos que se fugan al mismo ritmo que una canción pasa de moda. ¡Qué pena me da ver se ha perdido la imaginación, las ganas de pensar, el ver las cosas a tu forma y no bailar al son que te marcan!

Odio los estereotipos, pero los tengo en mi cabeza como todos vosotros, sin embargo, lo que más me molesta de ellos, es que las personas cada vez se esfuerzan más por parecerse a ellos. Todavía no me ha defraudado nadie que he visto respecto a ello y espero que algún día lo hagan. El que parece lo es, ¡qué pena!

Esto siempre fue así.

De la misma forma que para innovar en algo tienes que romper tus esquemas y seguir nuevas reglas, las personas hemos de ser así. Los lazos de una vida en la que te enseñan cosas pasadas, aplicadas a una vida y un tiempo en el que tú no estuviste, se transmiten de generación en generación y, cuando alguien las rompe, pasa de un extremo a otro (de lo malo a lo peor.) ¡Así no se crean artistas! Y no me refiero a los que se dedican a vender obras, tienen libro publicados, componen música y demás cosas. Todos podemos ser artistas en nuestro campo, nuestros gustos, nuestras formas, nuestro pensamiento y no vivir de ello, sino crearlo para disfrutarlo en la intimidad.

¿No os cansa de que os digan que es que las cosas son así? Si te dicen que las cortinas son rectangulares y de cierta medida porque siempre se han hecho así. Si te dicen que un árbol tiene ramas y hojas porque se ve así, que una flor es una flor con pétalos y nada más, aunque tu veas otra cosa, que una ventana no puede más que forma cuadrada para las casas y redonda para los barcos, que el resto es algo raro o decadente, ¡por favor! ¡Es que tiene que hacerlo alguien con nombre o salir en la tele para que todo el mundo lo acepte! Eso, por mucho que os duela, son estereotipos, y… como son así, no se pueden cambiar (¡porque ellos lo digan!)

Por ejemplo, hace poco pinté un cuadro con flores, mi abuela me preguntó de qué lámina lo había copiado. A ella le hace falta copiar algo, no vale para imaginar, siempre hace las cosas como son, tampoco sabía identificar qué tipo de flores había pintado, aunque…. Ciertamente no me atrevía a decirle el nombre del cuadro. Se llama orgasmo, y representa las diferentes fases de este, desde que se inicia hasta que explota, mi mente lo veía así u otro ejemplo, pinté un cuadro con una cara donde sólo se veía un ojo amarillo, el pelo de colores y un fondo oscuro, desde el punto de vista se mi marido él veía un extraterrestre, pero era un vampiro, mi vampiro, el que yo veo en mi mente, una configuración física de un sentimiento y un pensamiento completamente abstracto, nada parecido a lo que me han enseñado (aunque él tiene la mente más abierta que mi abuela a la que no le gusta el cuadro porque las caras tienen dos ojos, los ojos no son de ese color, los pelos tampoco,... simplemente las cosas no son así.)


El último, hace ya bastantes años, pinté una virgen de la piedad para mi madre en figura de escayola, le puse los colores que yo quise y, entre los detalles, salía del manto que cubría la cabeza de la virgen, otro que sólo se dejaba entre ver, yo lo coloreé de celeste. Hasta ahí todo bien, ¿verdad? Pues no, una tía mía hasta me gritó porque eso era de color blanco y yo lo había mancillado con ese color. ¡Por sus santos cojones que tenía que cambiarlo! Han pasado ya unos doce años desde aquello y la virgen sigue con ese retoque de color celeste, porqué no lo hice, porque su estereotipo era de color blanco, lo que le habían enseñado, a pesar de no saber ni cómo vestía esa mujer (¡Quizás lo llevaba de color rosa chicle!) Y… por mis ovarios que no le cambiaría el color.

Ya os he aburrido bastante, pero es que estoy harta de que una mesa tenga cuatro patas, una cortina tenga que medir lo mismo en toda su extensión y que la gente se corresponda con lo que vemos en la caja tonta. Demasiada información falsa para mí.

Aunque también estoy harta de que me digan que soy tétrica porque me gusta el negro o las películas de terror, sin embargo, yo no tengo en mi casa la imagen ficticia de una persona muerta y crucificada encima de mi cama. Hay otras cosas que me ponen mucho más que eso.

21 de febrero de 2011

SELENE. CAPÍTULO LXVII

CAPÍTULO LXVII: EL REENCUENTRO.
Mientras las dos hermanas se adentraban en casa, Luis notaba un ambiente un poco tensa por parte de la madre de su novia. No se creía del todo que se alegrara de verlo y eso le hizo recordar un par de cosas. Algunas jugadas incontables que sería mejor no desvelar a nadie, Selene no debía enterarse, quizás jamás le creería.

- Pasad al jardín – dijo Tea -. Les diré a los criados que preparen una barbacoa para celebrar la vuelta de mis niñas.

Entre tanto, las chicas pasaban por una gran puerta de unos cuatro metros de alto, decorada con oro y plata, aldabas de piedras y textura suave y ligera. Podría parecer que aquel gran amasijo de metal noble pesaría una tonelada, quizás dos. Lo suficiente para persuadir a cualquier forzudo que intentara moverla tan solo unos cuantos milímetros.

El interior de la casa estaba completamente adaptado a aquellos niños tan peculiares que vivieron en ella. Era seguro que todo estaba a prueba de fuegos, roturas, enganches innecesarios o cualquier otra catástrofe titánica o divina que pudiera acontecer. Pero es que cuando tus hijos son dioses no se puede hacer más que adaptar todo a ellos.

Una se convertía en un gran ángel de alas descomunales que volaba por toda la habitación, otro, el magnífico dios del sol, elevaba la temperatura todo lo que podía, no volaba, pero manejaba un gran carro con caballos que si podían cabalgar sobre el viento y, la mayor de ellos, Selene, volaba, tiraba algún que otro rayo de ira y hacía emerger llamas desde el suelo que la elevaban a las alturas. Esto era sólo un ejemplo de lo que podían hacer, las carreras entre ellos un buen día de riñas entre hermanos eran un disparate, Tea intentaba cogerlos al vuelo mientras Hiperón intentaba llenar la sala de oscuridad para que se calmaran. Cosa que no conseguía porque Eos, diosa del alba y Helios, iluminaban sus cuerpos para poder continuar con la trifulca. Acompañados por Selene, cuya luz plateada se hacía incluso más brillante que la de los dos hermanos pequeños juntos.

- Todo está como siempre – le dice Yu a Selene.

- Es cierto – mira hacia el techo -. Las lámparas de piedras lunares, todo bien cogido con refuerzos y el hechizo antiincendios de la abuela todavía está presente.

- ¡Mis niñas! – dice una voz familiar desde el otro lado de la sala -. ¿Dónde habéis estado todo este tiempo?

- Hola papá – dicen las dos a la vez abalanzándose sobre su padre para abrazarlo.

- Selene – no he sabido nada de ti desde la trifulca del supermercado -. Tenías que haberme dicho que necesitabas trabajar, te hubiera dado el puesto de jefe.

- Gracias papá pero…

- Si – le dice su padre cogiéndole la barbilla cariñosamente -. Se que no te gusta que te ayuden – ella asiente con la cabeza – mira a su otra hija -. Yu – le dice -. ¡Mal bicho! – dice dulcemente - ¿dónde has ido en todo este tiempo? – se despega de sus hijas y se pone frente a las dos -. Tenéis que contarme muchas cosas.

- Papá – le interrumpe su hija mayor -. He encontrado a Endimión… ¡Está aquí!

- Y que ha dicho tu madre al respecto – le contesta con cara de circunstancias.

- No ha puesto muy mala cara pero creo que se lo ha tomado mejor de lo que me esperaba – le dice sin creerse mucho sus propias palabras.

- ¡Quitaros esos caparazones! – cambia de tercio su padre -. Estamos en casa y ya no os hacen falta esos pellejos… ¡a ver! Quiero veros como habéis estado siempre en esta casa.

Entre tanto, en el patio de aquella mansión anexa al monte Olimpo el resto de invitados se dedican a beber refrescos y tomar el sol apaciblemente. Thian huele a los invitados desde la una distancia prudencial, entre tanto, la abuela de Fepico mantiene una pequeña charla con Tea.

- Es bonita esta casa – le dice a la dueña.

- Si – le responde sin mirarla mientras toma el sol -. Tiene más de un millón de años y sigue en pie.

- ¡Una construcción magnífica! ¡Ya no se hacen casas así! – dice la abuela intentando imitar la postura de su conversadora.

- Cierto – continúa la conversación -. Elia – eleva la voz -. ¡Llévale más ambrosía a nuestros invitados de la piscina.

- Si señora – se escucha a lo lejos.

- Es la querida de mi hijo Helios, pero eso no va llegar a ninguna parte – le dice Tea a la abuela -. Esa chica no es para él.

- Menuda arpía – piensa la abuela en susurros.

- ¿Cómo dice?

- Eh… no, nada… que menudo día.

Unos momentos más tarde.

- ¿Más ambrosía señores? – les dice Elia bajando la bandeja amablemente.

- Gracias – dice Fepico cuando eleva la cabeza para coger una copa -. ¡Mamá!