Y es que esto no puede ser, os tengo muy abandonados pero, ¿qué se le va a hacer? Lo cierto es que, no tengo tiempo ni para respirar y, en mi vida pensé, que en un cuarto de dos metros de ancho por tres de largo, donde todo encaja como un tetris, pudieran caber tantas y tantas cosas y, en cambio, en una casa de dos habitaciones y un salón inmenso, no cabe casi nada de lo que llevo, será porque dentro de poco seremos dos y hay que hacer sitio para ambos. Aunque lo cierto es que, como cada cosa tenía un sitio asignado en mi espacio (mi cuarto) ahora ha de reorganizarse en uno nuevo el cual es indefinido.Por fortuna, la mayoría de trastos han encontrado un lugar sin a penas problemas, pero otros son tan sumamente especiales que te resistes a moverlos de aquella caja, cajón, pared o cualquier sitio donde lo tuvieras puesto. Una mudanza no es tan fácil como yo pensaba. Y eso que para mí, era sólo el cambiar cosas de sitio, colocarlas de nuevo y… ¡Listo!, pues no, me desvié de la realidad demasiado (más de lo que suele pasarme normalmente…. Ejem, por lo menos en lo que a la vida cotidiana se refiere.) Y, cuando por fin crees que lo tienes todo a tu gusto, te viene la abuela, la suegra, tu madre, tu tía, la amiga, quien mejor te convenga o todas a la vez. El caso de todo es el siguiente, de buenas a primeras aparecen por tu casa con un paquete de forma indeterminada, la cara sonriente y te lo dan sin a penas haberte dedo tiempo a decirles hola – ¡Toma! – te dicen mientras te dan el regalo. – Te lo he comprado para la casa. Entonces cuán es tu sorpresa cuando lo ves, no es un gato de escayola, pero como si fueran primos hermanos ¿Dónde vas a colocar eso en tu casa de estilo…. (que cada uno ponga lo que quiera)? Imposible, no pega ni con cola y, para colmo de males tienes que poner buena cara.
Sin embargo, la cosa no se queda ahí (no podían estarse calladitos, la naturaleza humana de
meterse en todo lo que no les concierne) – Te lo he traído para que lo pongan en la entrada – te señala el sitio que le ha asignado. – Es que está muy vacía (y si a mi me gusta así, no puedo entender ¿porqué a mi? ¡No! Ahora para colmo todo el mundo lo verá. La figura más fea de todas en el lugar más vistoso de la casa, que tiene un estilo minimalista, y una figura de antes que se conociera siquiera la palabra democracia, rompe la armonía de mi pisito.) ¡Qué queréis que os diga! Hay que aguantar, pero solo lo justo, el tiempo que tarde en irse de la casa, no más. Las visitas no son eternas y nadie se queda para siempre cuando va de visita (por lo menos la mayoría de la gente.) Bueno pues listo, tras un para de horas, o tres, esperando impaciente, para cumplir el plan para hacer desaparecer a la figurita, viene otra persona a tu casa. Es normal, te acabas de mudar o estás en proyecto de hacerlo, todo el mundo quiere visitar tu casa; todo tendrá que alargarse un poco más. Había una cosa con la que no contabas, que la persona que no te trae algo, que seguramente le regalaron a ellos cuando montaron la casa o la han comprado en el chino de la esquina, tiene una opinión que decir respecto a la casa (nota importante: ningún cometario sobre la decoración o pintura de las paredes va a ser agradables) que si el cuarto es muy oscuro, que si la casa parece una guardería, que las estanterías marean, porqué no has puesto esto un poco más para acá, te hace falta un…, la cocina está muy recargada, las cortinas no son suficientemente opacas, las lámparas,…. El caso de todo esto es criticar e intentar que les des la razón a lo que te están diciendo ¡qué pena de amigos, familia y humanidad! Todo tiene que estar a su agrado y concordar con sus gustos, todos se han vuelto decoradores de buenas a primeras y todos saben cómo quedaría todo mejor. A esto tengo muchas cosas que contestar pero, estáis tan hartos de escucharlas que parecéis masocas, y yo no estoy dispuesta a gartar más saliva que la necesito.
Solución al tema, muy fácil, he bajado al bazar de la esquina y he comprado un buzón, después he hecho un formulario al ordenador (lo adjunto al final) y he colocado un bolígrafo encima, justo delante del cartel que pone sugerencias. Ya no habrá problema, ellos dicen lo que quieran y yo (creo que os lo imagináis)
En cuanto a las figuras, algunas han ido a la caja donde, todo lo que hay en su interior, va acabar olvidado en algún sitio remoto de la casa, en cambio, otras, serán arrasadas por un soplo de
viento, algún niño pequeño o la habré tirado sin darme cuenta cuando salga de la casa ¡Qué pena! Con lo que me gustaba ¡qué le vamos a hacer! No hay cosa que cien años dure ¿verdad? Bueno, si las hay, pero esa en concreto estaba destina a vivir unas cuantas horas.Como podéis ver, todavía no me he ido a mi nueva casa y ya tengo muchas cosas que hacer, demasiadas para las pocas semanas que nos quedan. A pesar de todo, estoy disfrutando mucho con todo esto, hay cosas que he tenido que dejar medio paradas, como esto, a lo cual no le dedico tanto tiempo como antes, pero sigo con vosotros. Ya veis, la vida cambia de un día para otro y, lo cierto es que a mi, me ha dado un giro de 180º a lo bruto y sin avisar ¡Qué cosas no!
Formulario de reclamaciones, quejas, opiniones y sugerencias respecto a la casa. Por favor escriba lo que tiene que decir a continuación y evita hacer algún comentario a la dueña, sus ideas serán tramitadas y se tomarán en cuenta, si procede (que va a ser que no, pero por intentarlo que no quede.) Aunque lo cierto es que su opinión importa menos que el ruido de una mosca en un concierto de heavy metal (aunque ya sabe lo que dicen, el no ya lo tiene, por intentarlo no pierdes nada, a parte de tiempo.)




